Ya son 67 goles de Harry Kane en esta temporada, entre el Bayern Múnich y la selección de Inglaterra, con la que marcó el único tanto, al borde del descanso, con el que recaudó un triunfo ante Nueva Zelanda (1-0) rumbo al Mundial 2026 con él como imparable referencia ofensiva no sólo de su equipo, sino de todo el torneo.
Su magistral cabezazo, con el giro, la dirección y la sutileza perfecta para alojarlo en la red, fuera del alcance del portero Crocombe, tras un centro de fuera hacia adentro de Spence desde el sector izquierdo del ataque de Inglaterra, terminó con 47 minutos de insistencia sin éxito del equipo británico, en ventaja justo cuando aparecía el descanso.
No hubo más en la primera parte en el estadio de los Bucaneros de Tampa Bay. Ni hubo más en el encuentro ya de Harry Kane, reemplazado al intermedio como todo el once titular que propuso Thomas Tuchel, que cambió a todo el equipo para la segunda parte para preparar el imponente estreno ante Croacia. Después jugará con Ghana y Panamá.
De Jordan Pickford, atento en el primer tiempo para estirarse a la única ocasión rival ante Garbett; Jarrel Quansah, John Stones, Marc Guehi, Djen Spence; Jordan Henderson, Kobee Mainoo; Marcus Rashford, Ollie Watkins, Morgan Rogers; y Harry Kane a James Trafford; Reece James, Ezri Konsa, Dan Burn, Tino Livramento; Elliott Anderson, Nico O’Reilly; Anthony Gordon, Rio Ngumoha, Jude Bellingham; e Ivan Toney.
Dos equipazos para dos tiempos distintos en Inglaterra que deben crecer mucho más camino del Mundial de lo ofrecido este sábado. Necesita más.
No cambió su dominio absoluto. Pero, vista la diferencia de nivel entre ambos equipos, le faltó mucho más en ataque. No debe conformarse sólo con la pegada y el gol de Kane; menos aún contra uno de los equipos más débiles de los que jugarán el Mundial 2026. En su último amistoso, Nueva Zelanda fue goleada por 4-0 por Haití, antes de medirse en el torneo con Irán, Egipto y Bélgica. Inglaterra sólo la venció por un gol.
Y, realmente, apenas tuvo ocasiones en el segundo tiempo. Ni Jude Bellingham, con detalles de su clase; ni Anthony Gordon, el fichaje del Barcelona, ni Ivan Toney, derribado en el área en penalti, pero rectificado en el VAR por su posición de fuera de juego. Tampoco había tenido apenas oportunidades Inglaterra en la primera parte. Remató cuatro veces a portería en más de hora y media de juego. Kane es suficiente. Por ahora.