Los jugadores y el cuerpo técnico de la selección española recibieron este sábado una charla arbitral por parte del instructor FIFA Óscar Julián Ruiz, según informaron fuentes del equipo nacional español, sobre las novedades reglamentarias que se introducirán en el Mundial 2026, en el que debuta el 15 de junio ante Cabo Verde.
Entre ellas, se castigará con tarjeta roja directa a aquel jugador que se tape la boca en la discusión con un contrario, aunque sólo será aplicada en casos de confrontación, no si dos futbolistas conversan de forma amistosa, y el ciclo de tarjetas amarillas se reiniciará al final de la primera fase y al término de los cuartos de final.
También se ampliará el uso del videoarbitraje, que podrá revisar córner concedidos por error y segundas amarillas; se establecerá un tiempo límite para sacar de banda o para que el portero reanude el juego y habrá una cuenta atrás de diez segundos para que un jugador sustituido salga del terreno de juego, según explicó el pasado 31 de mayo a los medios el italiano Pierluigi Collina, presidente del Comité de Árbitros de la FIFA.
Igualmente, se castigará con expulsión al jugador que abandone el campo "como un gesto claro de disconformidad hacia una decisión arbitral" o a cualquier miembro del equipo -ya sea futbolista o del cuerpo técnico- que incite a ello.
Todas estas decisiones, según expuso Collina entonces, tienen como objetivo “limpiar el fútbol” y “aumentar el ritmo del partido”.
Todos los partidos del Mundial, además, tendrán dos pausas de hidratación de tres minutos cuando se cumpla el ecuador de cada uno de los tiempos.