Sudáfrica firmó un hecho inédito en su corta trayectoria mundialista al vencer 1-0 a Corea del Sur en Monterrey y sellar su clasificación a la siguiente ronda por primera vez en su cuarta participación en la Copa del Mundo.
El arranque del partido mostró a unos Bafana Bafana incómodos y superados por momentos, especialmente en el debut ante México, pero con el paso de los minutos el equipo de Hugo Broos fue creciendo en intensidad, orden y convicción. Corea del Sur, consciente de que el empate le servía, cedió la iniciativa y apostó por un juego más conservador.
Sudáfrica empezó a adueñarse del ritmo con transiciones rápidas y presión en campo rival. Relebohile Mofokeng y Evidence Makgopa protagonizaron las primeras llegadas claras, mientras que el arquero Kim Seung-gyu sostuvo a los asiáticos en la primera mitad.
En el complemento, el dominio africano se hizo más evidente. Las proyecciones por banda y el despliegue físico empezaron a desgastar a Corea del Sur, que nunca encontró fluidez en ataque.
El premio llegó a los 63 minutos, cuando Tshepang Moremi recorrió 40 metros por la banda izquierda y envió un centro preciso que encontró a Maseko. El delantero no falló y definió al primer palo para marcar el 1-0 definitivo.
Corea del Sur no logró reaccionar. Entre pases imprecisos y poca profundidad, dejó escapar la clasificación ante un rival que fue de menos a más y que terminó imponiendo carácter para hacer historia en el fútbol sudafricano.
