De no creer lo sucedido esta noche en el estadio Jesús Bermúdez. En el partido reprogramado de la octava jornada de la División Profesional entre Real Oruro y Always Ready dejó una imagen lamtentable para el rojo carmesí: tres autogoles y una goleada por 6-0 a favor del conjunto millonario.
La noche fue para el olvido para el defensor ecuatoriano Joao Quiñónez, quien anotó dos goles en propia puerta y, para completar su desafortunada actuación, cometió la infracción que terminó en el penal convertido por Godoy. El otro autogol fue obra de Yhon Jairo Villegas.
Fue una jornada completamente anormal. En el arranque del encuentro, el equipo dirigido por Mauricio Soria fue ampliamente superior, pero tras los tres autogoles dio la sensación de que Real Oruro se ganó solo.
El primer autogol llegó a los 32 minutos. Carlos Rodríguez envió un centro desde la derecha y Quiñónez, como si fuera el delantero de Always Ready, conectó de cabeza y mandó el balón al fondo de su propio arco para decretar el 0-2 parcial.
En la segunda mitad, al minuto 80, volvió a aparecer la mala fortuna para el conjunto local. Otra vez Rodríguez lanzó un centro desde la derecha y Yhon Jairo Villegas, en su intento de despejar, terminó venciendo a su propio arquero para el 0-4.
Tres minutos después cayó el tercer autogol de la noche, nuevamente con Quiñónez como protagonista. El ecuatoriano quiso rechazar otro centro desde la banda derecha, pero el balón rebotó en él y terminó ingresando a su propia portería para el 0-5.
Como si eso fuera poco, minutos más tarde el mismo Quiñónez cometió una infracción dentro del área que terminó en penal y Godoy se encargó de convertir el sexto tanto del encuentro.
Una noche negra para Real Oruro, que terminó marcándose tres goles en contra y sufrió una goleada que, sin duda, quedará en la historia por lo insólito de lo ocurrido en el Jesús Bermúdez.
