Always Ready saltó al primer lugar de las posiciones este martes con una goleada sin despeinarse a Real Oruro (0-6) en el estadio Jesús Bermúdez, en cotejo reprogramado de la octava jornada del torneo Liga de la División Profesional.
Tres de esas conquistas fueron en propio arco del conjunto orureño, que estuvo en otra cosa en la cancha, fue borrado de inicio a fin.
En la primera parte, que terminó, 0-3, ya estaba liquidado el partido. Los goles de esa fracción llegaron en 11 minutos, que dejaron rendido al conjunto local.
El puntero tiene 20 puntos en nueve partidos. Le saca tres unidades a The Strongest, que suma 17 en ocho compromisos.
Real Oruro, por su parte, se estanca con 11 unidades en nueve cotejos.
Un solo susto provocó el local y fue con un remate desde unos 40 metros de Alexis Bravo que intentó sorprender al arquero Alaín Baroja.
Luego fue todo de la banda roja que no solo asestó los goles, sino que dejó a su rival aturdido.
Carlos Collazos marcó el 1-0 a los 24 minutos. Recibió la pelota, avanzó unos metros libre de marca y metió un derechazo al costado de Ronaldo Huanacota.
El segundo fue un autogol, el zaguero Joao Fernando Quiñónez metió un cabezazo como si fuera goleador de área y mandó la pelota a su arco a los 32 minutos.
De ese golpe no pudo reponerse y en un afán de buscar el descuento se olvidó de cuidar su última línea y eso aprovechó Fernando Nava a los 35’ para anotar el tercer gol tras un centro de Carlitos Rodríguez.
Real Oruro se complicó más con la tarjeta roja a los 54 minutos a Hallisson Padilha por una falta sobre Joel Amoroso.
Así golpeado se dio modos para llegar al área rival y de nuevo fue Bravo con un tiro de media distancia que pegó en el palo.
El cuarto llegó a los 80 minutos y fue otra vez en contra, Yohn Jairo Villegas quiso despejar un centro y mandó la pelota a su arco.
A los 83’ llegó el tercer autogol. Nuevamente Quiñónez fue el autor, estiró la pierna y marcó en propio arco luego de un centro de Carlitos Rodríguez.
Juan Godoy marcó el sexto de penal a los 92 minutos de penal luego de una falta de Joao Quiñónez, quien debió tener el peor partido de su vida.
