La inestabilidad económica continúa golpeando con fuerza al fútbol boliviano. La mayoría de los clubes de la División Profesional atraviesan momentos complicados, una situación que además se vio agravada por los bloqueos registrados en el país, que provocaron la suspensión de varios encuentros programados en el calendario oficial.
Sin embargo, el presidente de Oriente Petrolero, Ronald Raldes, logró convencer al plantel para que retome los entrenamientos, luego de varios días marcados por la incertidumbre económica que atraviesa la institución. Los futbolistas aceptaron volver a las prácticas con el objetivo de disputar el clásico cruceño frente a Blooming, programado para el próximo 5 de julio en Naples, Estados Unidos.
La delegación albiverde tiene previsto viajar el 1 de julio y espera estar a la altura de las expectativas generadas por este histórico encuentro, que marcará la realización del primer clásico cruceño en territorio estadounidense. La iniciativa ha despertado gran interés entre la comunidad cruceña residente en ese país, principal impulsora de la organización del evento.
