Carlos Ribera fue dirigente de Oriente Petrolero durante una década, entre 2009 y 2019, tiempo en el que se encargó del marketing del club y posteriormente de la vicepresidencia. En este momento en el que el club refinero se encuentra en el ojo de la tormenta por una división dirigencial, problemas económicos y el antepenúltimo lugar en la tabla de posiciones del torneo Apertura que quedó en suspenso por la pandemia del coronavirus, decidió dar su punto de vista. Hace unos días el titular albiverde Ronald Raldes manifestó públicamente que a Oriente “lo dejaron en toco” refiriéndose a que cuando él asumió la presidencia, el año pasado, la deuda institucional era de 2,8 millones de dólares. “Las declaraciones de Raldes fueron desafortunadas. Ese tipo de declaraciones le hacen daño al club. Cuando un presidente lanza ese tipo de mensajes hace daño a los jugadores, a las instituciones y empresas que sponsorizan a Oriente, y a los socios e hinchas”, dijo Ribera. Ribera que acompañó las gestiones de Miguel Antelo, José Ernesto Álvarez y Yimy Montaño hizo notar que Oriente ha conseguido muchos éxitos con menos dinero y con los mismos problemas económicos.
