Ulises Saucedo tuvo un rol protagónico en el primer Mundial jugado en 1930 en Uruguay, al que la selección de Bolivia asistió como invitada por el comité organizador.
Saucedo ocupó el banquillo y, además, fue árbitro en un partido y juez de línea en cinco, incluida la final del certamen.
Nacido en 1896, Saucedo fue uno de los pioneros en la dirección técnica de equipos de fútbol en Bolivia, tras haber estudiado en su juventud en Londres, donde practicó ese deporte.
"Básicamente, Ulises Saucedo se había formado como preparador físico. En su tiempo de juventud, jugó fútbol, no de manera muy relevante en términos de ser gran figura, como lo fueron Eduardo Reyes Ortiz o (Ramón) 'Pachacha' González", dijo a EFE el expresidente de Bolivia e historiador Carlos Mesa (2006-2019).
Cuando fue nombrado seleccionador de la Verde, Saucedo también entrenaba a The Strongest, "el equipo más importante de Bolivia en la época amateur", entre 1914 y 1949, cuando el club 'atigrado' "ganó 13 títulos del campeonato de la Asociación de Fútbol de La Paz", señaló el también periodista.
Según Mesa, en ese entonces, en los países "con un desarrollo futbolístico menor" como Bolivia, el concepto de director técnico era "discutible en cuanto a su importancia".
"Era una suerte de preparador físico, conductor, organizador de los equipos para convocar a los jugadores y dar algunas instrucciones, pero no esta cosa tan sofisticada como entendemos hoy de director técnico", indicó.
La prueba de esto "está en la circunstancia de que Ulises Saucedo, director técnico de la selección boliviana de fútbol, tuvo un rol protagónico en el mundial mucho más que como técnico de Bolivia, como árbitro y juez de línea" en el certamen, agregó.
Bajo la conducción de Saucedo, Bolivia jugó el Mundial de 1930 emparejada en el grupo 2 con Brasil y la entonces Yugoslavia. Ambos partidos los perdió por 4-0.
El seleccionador fue árbitro en el partido entre Argentina y México, que quedó 6-3 a favor de la Albiceleste.
Y también ejerció como juez de línea en cinco partidos: Argentina-Francia, Uruguay-Rumanía, Argentina-Chile, Uruguay-Yugoslavia y en la final entre Argentina y Uruguay.
Para Mesa, aunque Saucedo no ha sido el único árbitro de Bolivia que ha participado en la Copa del Mundo, "es la figura más importante del arbitraje boliviano" por esa intervención en el primer Mundial.
En la final, en la que Uruguay se proclamó campeón del mundo sobre Argentina por 4-2, el árbitro central fue el belga John Langenus, Saucedo fue el primer asistente de línea, y Henri Christophe, también belga, el segundo.
Mesa mencionó que en esos tiempos, los árbitros pedían garantías para poder salir ilesos" de un encuentro, ya que "si el partido era debatible en términos de una definición" por un tiro penalti o un gol no cobrado, "la tribuna se venía abajo y el árbitro salía malherido".
"En la anécdota, el árbitro belga al que acompañó Ulises Saucedo pidió un seguro y una garantía de que había en el puerto de Montevideo un barco que podía sacarlo de emergencia en caso de que se produjera un escándalo en la final del partido", comentó el historiador.
Tras el Mundial, Saucedo continuó con su labor como entrenador y preparador físico, llegando a dirigir al Bolívar en 1932, aunque ese campeonato se suspendió por el estallido de la guerra del Chaco librada entre Bolivia y Paraguay (1932-1935).
Mientras que Bolivia volvió a participar otras dos veces en la Copa del Mundo. En la de Brasil en 1950, a la que llegó junto con Chile por clasificación automática, por el retiro de Argentina. Y por mérito propio en la de Estados Unidos 1994, en una gesta considerada histórica por los bolivianos, bajo la conducción del español Xabier Azkargorta.
La Verde se quedó a un paso de llegar al Mundial 2026 al caer en su último partido de repesca por 2-1 ante Irak.
