Con las semifinales del Mundial 2026 ya definidas, el panorama vuelve a reflejar el dominio europeo en la máxima cita del fútbol. Francia y España protagonizarán una de las llaves, mientras que Argentina se enfrentará a Inglaterra en la otra. La Albiceleste es la única selección sudamericana que continúa con vida en el torneo y carga sobre sus hombros la esperanza de toda Sudamérica de volver a conquistar la Copa del Mundo.
La presencia de tres selecciones europeas entre las cuatro mejores no es casualidad. En los últimos años, la UEFA ha impuesto condiciones en los Mundiales y ha reducido el protagonismo histórico de Sudamérica, una región que durante décadas fue sinónimo de títulos, talento y finales memorables.
Aunque la Conmebol es la segunda confederación más ganadora de la historia con diez Copas del Mundo, la diferencia con Europa se ha ido ampliando con el paso del tiempo. Desde el Mundial de Corea-Japón 2002, cuando Brasil levantó su quinto título, solo una selección sudamericana consiguió romper la hegemonía europea: Argentina, campeona en Catar 2022. Antes de esa conquista ganaron Italia (2006), España (2010), Alemania (2014) y Francia (2018), que monopolizaron el trofeo durante dos décadas.
Cuna de talento
Los únicos campeones del mundo de la Conmebol son Brasil, Argentina y Uruguay. La Canarinha continúa siendo la selección sudamericana más exitosa con cinco títulos (1958, 1962, 1970, 1994 y 2002), seguida por Argentina, que conquistó las ediciones de 1978, 1986 y 2022 y ahora busca sumar una cuarta estrella. Uruguay completa el selecto grupo con las coronas obtenidas en 1930 y 1950, cuando escribió algunas de las páginas más gloriosas de la historia del fútbol.
Ahora Argentina tiene una oportunidad histórica. Si logra conquistar nuevamente el Mundial, se convertirá en la primera selección que revalida el título desde Brasil, que enlazó los campeonatos de Suecia 1958 y Chile 1962 con la base liderada por Pelé. Desde entonces, ningún campeón defensor consiguió repetir la hazaña. Ni Italia, Alemania, Francia, España ni la propia Brasil pudieron defender exitosamente la corona en la edición siguiente.
El recorrido de las demás selecciones sudamericanas en este Mundial 2026 volvió a evidenciar las dificultades de la región para competir hasta las últimas instancias. Brasil, una de las grandes favoritas, volvió a quedarse en el camino tras caer ante Noruega y extendió a 24 años su sequía sin títulos mundiales. Uruguay tampoco logró recuperar el protagonismo de otras épocas y fue eliminada en la fase de grupos por segundo Mundial consecutivo, mientras que Ecuador, Colombia y Paraguay tampoco consiguieron instalarse entre los cuatro mejores del campeonato.
La tendencia se refleja también en las últimas cinco Copas del Mundo. En Sudáfrica 2010, Uruguay fue el mejor sudamericano al alcanzar las semifinales y finalizar cuarto, mientras que Brasil, Argentina y Paraguay llegaron hasta cuartos de final.
En Brasil 2014, Argentina disputó la final frente a Alemania, La Canarinha terminó cuarto tras el histórico 7-1 en semifinales y Colombia alcanzó por primera vez los cuartos de final. En Rusia 2018, ninguna selección de la Conmebol superó los cuartos: Brasil cayó ante Bélgica y Uruguay frente a Francia, mientras que Argentina fue eliminada en octavos.
La historia cambió en Catar 2022, donde Argentina levantó el título, Croacia eliminó a Brasil en cuartos y el resto de los sudamericanos se despidió antes de las semifinales. Ahora, en 2026, solo Argentina logró meterse entre los cuatro mejores, mientras Brasil, Uruguay, Colombia, Ecuador y Paraguay, quedaron eliminados antes de esa instancia.
Panorama poco alentador
El resto de selecciones Conmebol tampoco la pasan bien, en el caso de Chile, no logra clasificarse a una Copa del Mundo desde Brasil 2014 y continúa atravesando un largo proceso de reconstrucción. Perú, que regresó al máximo torneo en Rusia 2018 después de 36 años de ausencia, volvió a quedar fuera de la fase final. Venezuela, por su parte, sigue siendo la única selección sudamericana que nunca ha disputado un Mundial absoluto, pese al crecimiento mostrado en los últimos años.
Bolivia también forma parte de esa larga lista de selecciones que buscan recuperar protagonismo. La Verde disputó su último Mundial en Estados Unidos 1994 y acumula más de tres décadas sin clasificar a una Copa del Mundo. Desde aquella generación encabezada por Marco Etcheverry, el combinado boliviano ha intentado distintos procesos deportivos sin conseguir regresar al escenario más importante del fútbol.
