Mohamed Salah, capitán y estrella de la selección egipcia que este viernes logró la clasificación a los octavos de final del Mundial 2026 contra Australia, aseguró entre lágrimas que "era el partido de una vida" y que siente "feliz de haber escrito la historia".
Salah se emocionó después de que Egipto lograse por primera vez en su historia clasificarse a los octavos de final. Previamente, había lanzado 'a lo Panenka' el penalti que suponía el 2-3 para su selección, que se impondría finalmente por 2-4.
"Dije que era el partido de una vida. Estoy feliz por haber escrito la historia", indicó Salah que justificó su decisión de lanzar el penalti de esa forma "para dar confianza" a sus compañeros
"Si alguien tenía que hacerlo era yo. Tengo más experiencia que los demás y quería darles confianza. Lo decidí en el último segundo. Tenía que hacerlo", añadió.
