Jáminton Campaz atraviesa uno de los momentos más difíciles de su carrera luego de la eliminación de Colombia en los octavos de final del Mundial. El atacante quedó marcado por una jugada clave durante el encuentro frente a Suiza, que terminó definiéndose en la tanda de penales tras la igualdad en el tiempo reglamentario.
Durante el compromiso, Campaz desperdició una clara oportunidad de gol que pudo haber significado la clasificación de la selección cafetera a los cuartos de final. Aunque posteriormente convirtió su lanzamiento desde los doce pasos en la definición por penales, Colombia terminó siendo eliminada.
Tras el encuentro, las redes sociales se llenaron de críticas contra el futbolista. Sin embargo, la situación escaló rápidamente y, de acuerdo con el entorno del jugador, Campaz comenzó a recibir amenazas de muerte dirigidas tanto a él como a integrantes de su familia.
Ante esta situación, el delantero decidió pronunciarse mediante sus redes sociales, donde hizo un llamado al respeto y pidió que la pasión por el fútbol no se convierta en violencia.
“Mi Colombia, por favor nunca dejemos de lado el respeto. Podemos pensar diferente, sentir frustración o tristeza, pero ninguna pasión justifica el odio ni vivir con miedo”, escribió el atacante en un mensaje que rápidamente se viralizó.
En otra parte de su publicación, Campaz también expresó su dolor por la eliminación y aseguró que el plantel dejó todo dentro del terreno de juego en busca de la clasificación.
“A todo el país solo puedo decirle que comparto el dolor de esta eliminación. Nosotros también soñábamos con seguir avanzando y sé la tristeza que hoy sentimos como colombianos. Lamento profundamente no haber podido darles la alegría que todos esperábamos, pero quiero que sepan que nunca faltaron la entrega, el compromiso ni el amor por esta camiseta”, manifestó.
El caso ha generado una ola de solidaridad hacia el futbolista y reabrió el debate sobre los límites de las críticas en el deporte. Mientras miles de aficionados respaldaron a Campaz con mensajes de apoyo, otros insistieron en condenar las amenazas, recordando que ninguna derrota deportiva puede justificar actos de intimidación o violencia.
