La selección boliviana está a días de disputar uno de los partidos más importantes de los últimos 30 años: el repechaje mundialista ante Surinam, que se jugará el 26 de marzo en Monterrey. Sin embargo, no será la primera vez que la Verde afronte una instancia de este tipo.
El antecedente se remonta a 1977, cuando Bolivia disputó el repechaje mundialista en busca de un cupo al Mundial de Argentina 1978. En aquella campaña, la Verde superó a Uruguay y Venezuela en la fase de grupos de las Eliminatorias, lo que le permitió clasificar al triangular final conocido como la 'Liguilla de Cali', junto a Brasil y Perú.
En esa instancia decisiva, la Verde no pudo ante las potencias sudamericanas y sufrió duras derrotas: cayó 8-0 frente a Brasil y 5-0 ante Perú, resultados que la dejaron en el último lugar y la obligaron a disputar un repechaje intercontinental frente a Hungría.
La serie se jugó en partidos de ida y vuelta. El primer encuentro, disputado el 29 de octubre de 1977 en Budapest, terminó con una contundente derrota por 6-0 para Bolivia.
En la revancha, el 30 de noviembre en un estadio Hernando Siles, la Verde mostró una mejor versión, pero volvió a caer 3-2, con dos goles de Carlos Aragonés.
El resultado global de 9-2 le dio la clasificación a Hungría, dejando a Bolivia fuera del Mundial. A pesar de la eliminación, aquel repechaje quedó marcado como un hito: fue la primera y única vez que la selección boliviana disputó un desempate mundialista.
Mucho tiempo después, la selección vuelve a esta intancia definitoria. Bolivia enfrentará a Surinam en marzo de 2026 y, en caso de avanzar, se medirá ante Irak en la final intercontinental, con la ilusión de regresar a una Copa del Mundo tras más de 30 años de ausencia.
