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El clásico tuvo fiesta en las gradas, pero poco juego en la cancha

Lunes, 01 de junio de 2026 a las 08:15
El clásico tuvo fiesta en las gradas, pero poco juego en la cancha
Las barras de Blooming y Oriente estuvieron a la altura. Foto: Fuad Landivar.

El clásico cruceño volvió a ofrecer una fiesta espectacular en las tribunas gracias al colorido y al aliento de las hinchadas, aunque dentro de la cancha Blooming y Oriente Petrolero quedaron debiendo en lo futbolístico.
 

El clásico cruceño volvió a demostrar por qué es uno de los espectáculos más convocantes y apasionantes del país. En las tribunas del estadio Ramón Tahuichi Aguilera se vivió una verdadera fiesta, con miles de hinchas alentando sin parar y aportando el colorido que hace único este enfrentamiento.

Las barras de Blooming y Oriente Petrolero estuvieron nuevamente a la altura de las circunstancias. Banderas, cánticos, bengalas y un marco imponente acompañaron una jornada que, desde las graderías, tuvo todos los ingredientes de una gran cita futbolera.

Sin embargo, dentro del campo de juego la historia fue distinta. El nivel futbolístico no logró estar a la altura del espectáculo que ofrecieron los aficionados y el partido terminó siendo mucho más disputado que bien jugado. La academia ganó 1-0 con autogol de Jordan Santacruz. 

Es cierto que los clásicos suelen ser encuentros trabados, intensos y con mucha tensión. Muchas veces el nerviosismo y la obligación de no perder terminan dejando de lado el buen fútbol, pero en esta ocasión faltaron ideas, claridad y situaciones de peligro en ambos equipos.

Tanto Blooming como Oriente Petrolero mostraron pasajes deslucidos y estuvieron lejos de la idea futbolística que pretenden plasmar sus entrenadores. El compromiso se jugó más con el corazón y la fricción que con juego asociado o propuestas ofensivas.

En Oriente Petrolero, además, se produjo el debut de Gustavo Florentín como director técnico. El entrenador refinero apenas lleva algunos días de trabajo y todavía intenta imprimirle su sello al equipo en medio de un contexto complicado.

Por el lado de Blooming, Erwin “Platiní” Sánchez también atraviesa un proceso reciente, ya que suma poco más de diez días desde su regreso al banco académico. Ambos entrenadores todavía buscan ensamblar sus equipos y encontrar una identidad futbolística más sólida.

Quizás el tiempo termine siendo el principal aliado de ambos cuerpos técnicos. Por ahora, el clásico dejó en claro que las tribunas volvieron a ganar el partido, mientras que el fútbol todavía tiene mucho por mejorar en los dos equipos cruceños.

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