Blooming fue el equipo boliviano que mejor impresión dejó en la primera fecha de las competencias continentales. En una semana marcada por resultados adversos para los clubes nacionales, la academia logró rescatar un empate que, por contexto y rival, termina siendo valioso.
La fase de grupos de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana arrancó con la participación de cuatro equipos bolivianos. Sin embargo, por rendimiento y resultado, el conjunto celeste fue el que mejor respondió en su estreno internacional.
Blooming igualó 1-1 el miércoles ante River Plate en el estadio Ramón Tahuichi Aguilera. El resultado cobra relevancia al tratarse de uno de los candidatos al título de la Sudamericana, con un plantel repleto de figuras de jerarquía internacional.
Si bien el equipo cruceño jugó con un hombre más durante gran parte del partido, no logró capitalizar esa ventaja. Aun así, el empate no es mal visto, considerando el nivel del rival y el desarrollo del compromiso.
Un día antes, el martes, habían debutado los otros tres representantes bolivianos en torneos internacionales, todos con resultados negativos que marcaron un inicio complicado.
En la Copa Sudamericana, Independiente Petrolero no pudo hacerse fuerte como local y cayó 1-3 ante Racing Club, evidenciando dificultades para sostener el ritmo de competencia internacional.
Por su parte, en la Copa Libertadores, Always Ready sufrió una derrota por 0-1 en El Alto frente a Liga de Quito, resultado que además significó el fin de su invicto como local en torneos internacionales.
Finalmente, Bolívar también tuvo un debut con el pie izquierdo, al perder 1-0 como visitante frente a Independiente Rivadavia. En este contexto, Blooming se erige como el equipo nacional más sólido en el arranque continental.
