Se sabe que a Uruguay no basta con sobrepasarlo en la cancha, también hay que estocar la garra impregnada en su ADN. Pero los charrúas, y de paso sus rivales, no contaban con que la afición colombiana se convirtiera en su jugador número 12 en el Preolímpico Sudamericano Sub-23.Liderada por el mediocampista Alexis Mac Allister, Argentina goleaba 3-0 a los uruguayos el lunes en el atiborrado estadio Alfonso López de Bucaramanga, en el noreste de Colombia. Casi 28.000 almas, transformadas en una marea amarilla, impulsaron a la pequeña nación del sur del continente. El grito de ¡Uruguay, Uruguay, Uruguay! inspiró a los celestes dirigidos por Gustavo Ferreyra, que por poco remontan una nueva edición del clásico del Río de la Plata. El marcador final fue un apretado 3-2 en la primera salida del cuadrangular final, que otorga dos boletos a los Olímpicos de Tokio. La derrota los obliga a vencer a Brasil este jueves y a los anfitriones el domingo, donde seguramente se desvanecerá el apoyo de aquella afición insospechada.La hinchada estuvo con nosotros y nos sirvió como envión para hacer una pequeña remontada, dijo el mediocampista defensivo Carlos Benavidez.La parcialidad cafetera, que unilateralmente considera clásicos los duelos con Argentina, cantó los goles de Juan Ignacio Ramírez y de Matías Arezo. Abucheó al juez peruano Kevin Ortega cuando sancionó alguna infracción a favor de la albiceleste y aplaudió a los uruguayos pese a la derrota.Estamos excelente de ánimo", agregó el volante de Independiente de Avellaneda. Es fundamental estar bien (anímicamente) para lo que viene, estos partidos son muy importantes y difíciles, (hay que) reponernos cuanto antes y aliviar el pasado.La mira en Brasil