La Juventus, que había ganado en las dos primeras jornadas, no pudo pasar del empate sin goles (0-0) en su visita a la Fiorentina, este sábado en el duelo que abrió la tercera jornada de la Serie A.
Los turineses quedan provisionalmente en cabeza, con 7 puntos, pero pueden ser adelantados tras el resto de partidos.
El técnico Maurizio Sarri, aquejado en el último mes de una neumonía, pudo por fin sentarse en el banquillo de la Juventus. En las dos primeras jornadas, en los duelos ganados al Parma y el Nápoles, fue Giovanni Martuscello, su adjunto, el que ocupó el puesto de entrenador titular de manera interina.
Este partido en Florencia era el último para la Juve antes de afrontar el inicio de esta temporada en la Liga de Campeones, donde empezará el miércoles con un desplazamiento complicado, al campo del Atlético de Madrid.
La peor noticia para Sarri de cara a la visita al Metropolitano fueron los cambios por problemas físicos de tres jugadores, el bosnio Miralem Pjanic y los brasileños Douglas Costa y Danilo, que dejan al equipo bianconero a la espera de su evolución para el viaje a Madrid.
Por su parte, la Fiorentina continúa sin ganar en esta Serie A, pero pudo al menos sumar su primer punto, después de dos derrotas.
En la Viola fue titular por primera vez su veterano nuevo jugador francés Franck Ribery, llegado a Italia tras su larga etapa en el Bayern de Múnich.
Por su parte, el Nápoles, vigente subcampeón italiano, se recuperó de su derrota 4-3 de la anterior jornada ante la Juventus con un triunfo 2-0 en su estadio de San Paolo sobre la Sampdoria, con un doblete del belga Dries Mertens (minutos 13 y 67).
Una victoria que refuerza además la confianza del equipo de Carlo Ancelotti antes de su gran reto del martes, cuando recibirá al campeón europeo Liverpool en la Champions.
El Nápoles, con 6 puntos, se pone provisionalmente cuarto, mientras que la Sampdoria, que acumula tres derrotas en otros tantos partidos, es colista sin puntuar.