Directivos de los seis clubes cruceños (Guabirá, Oriente Petrolero, Blooming, Destroyers, Royal Pari y Sport Boys) están molestos con el presidente de la Federación Boliviana de Fútbol, César Salinas, porque consideran que de forma unilateral tomó la decisión de que el torneo Clausura se comenzará a jugar con la vieja norma (artículo 125 del Reglamento del Estatuto de la FBF), que ordena que cada equipo debe poner en cancha a siete jugadores bolivianos de orígen y cuatro extranjeros o naturalizados.