Todos los participantes afganos en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio-2020 están "fuera del país de Asia Central, así como los dos deportistas que aspiran a clasificarse a los Juegos de Invierno de Pekín-2022, indicó el miércoles el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Thomas Bach.
Ya en la jornada de clausura de los Juegos Olímpicos de Tokio (el 8 de agosto), el COI se interesó por las graves preocupaciones del Comité Olímpico Afgano por la evolución de la situación política y militar con el regreso al poder de los talibanes, explicó Bach a la prensa.
Según el dirigente alemán, la instancia olímpica trabajó entonces con los comités nacionales y las federaciones internacionales para ayudar al mundo deportivo afgano, especialmente a las mujeres, al considerar que estaban especialmente amenazadas por el nuevo poder.
Como resultado de nuestros esfuerzos, todos los afganos que participaron en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos están fuera del país. Dos practicantes de deportes de invierno se han ido también y continúan entrenándose, esperando clasificarse para los Juegos Olímpicos de Pekín-2022, añadió.
De manera más amplia, un número significativo de miembros de la comunidad olímpica de Afganistán (que integran las familias y los directivos) han recibido visados humanitarios y han podido abandonar el país, añadió Bach, que habló de un centenar de personas.
Prometió que el COI continuaría asistiendo a los miembros del mundo olímpico que se han quedado en Afganistán para que obtengan también su visado y prolongará las becas concedidas a las deportistas para que continúen entrenándose.
Por su parte, el Comité Olímpico Afgano sigue siendo el único reconocido por el COI, así como sus miembros elegidos en abril de 2018.
