Guabirá sigue sin encontrar respuestas en el torneo y sumó una nueva caída, esta vez por 3-0 frente a Real Potosí en condición de visitante, resultado que agudiza su crisis en este inicio de temporada.
El conjunto azucarero no levanta cabeza y la preocupación ya se instaló en la dirigencia, donde existe molestia tanto con el plantel como con el cuerpo técnico encabezado por Leonardo Égüez.
Los números reflejan el complicado momento: Guabirá es último en la tabla con apenas un punto, producto de un empate y dos derrotas en sus tres primeras presentaciones.
Su camino comenzó con una caída ante Blooming en el estadio Ramón Tahuichi Aguilera, luego logró igualar en casa frente a Independiente y recientemente volvió a tropezar en Potosí, dejando una imagen preocupante.
Más allá de los resultados, lo que inquieta en la interna del club es el funcionamiento del equipo, ya que todavía no se observa una idea clara de juego ni una respuesta colectiva acorde a lo que pretende el entrenador.
El balance es negativo en todas las líneas: en defensa ha mostrado una alarmante fragilidad, recibiendo diez goles en apenas tres partidos, mientras que en ofensiva apenas ha convertido dos tantos.
Según información que maneja DIEZ, el partido de este sábado (19:30) en Montero frente a Always Ready podría ser determinante para el futuro del cuerpo técnico. Si no hay una victoria, no sería descabellado pensar en un cambio de timón.
La frustración en la dirigencia también pasa por la inversión realizada en el plantel, que año tras año se incrementa con la intención de pelear por la clasificación a torneos internacionales. Sin embargo, este 2026 ya dejó un golpe temprano con la eliminación en la Copa Sudamericana, al no lograr acceder a la fase de grupos tras caer en los playoffs.
