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William Ramallo: “Bolivia merecía haber clasificado ya”

Lunes, 22 de septiembre de 2025 a las 06:24
William Ramallo: “Bolivia merecía haber clasificado ya”

Este grupo de jugadores que clasificaron al Mundial de USA 94 ha sido la inspiración de muchas generaciones de futbolistas bolivianos. La esperanza es repetir aquella escena épica para mantener la rueda girando.

Los registros en la prensa escrita, las fotografías, los vídeos en la televisión y el relato en las radios quedaron como un momento memorable a través del tiempo de aquella tarde épica del 19 de septiembre de 1993 en la ciudad ecuatoriana de Guayaquil, cuando el goleador de la Verde, William Ramallo, conseguía un gol que a la postre llevaría a nuestra selección al Mundial de USA 94.

¿William, que recuerda de esa época en la que usted fue el goleador de Bolivia en las eliminatorias?

Sí, tuve la suerte de jugar al lado de grandes jugadores de fútbol para ser goleador, porque de otra manera no lo hubiese hecho. Yo era el complemento de Etcheverry, de Platiní Sánchez, de Milton Melgar, de Baldivieso, de Ramiro Castillo, de Rimba, de Cristaldo y otros. Porque generaba espacio, cosa que ellos puedan rematar, o hacer alguna diablura. Jugaba mucho sin balón y era el primer defensor en la zona ofensiva.

¿Un goleador debe tener buenos asistidores en el campo de juego para que aparezca en el momento justo cierto?

Sí, el fútbol es complemento y es entendimiento. No es que se junten en un vuelo de Europa hasta Sudamérica y ya se van a entender. El entendimiento viene en una serie de partidos, tanto a nivel nacional como internacional. Yo tuve la suerte de jugar con Etcheverry y Platiní Sánchez en Destroyers. Entonces ya nos conocíamos. 

En Bolívar pasaba lo mismo con Borja y Baldivieso. De igual forma vinieron los partidos internacionales que jugamos previo al campeonato del mundo y sumado a las eliminatorias. Jugamos con la India, con Rumania, con Grecia, con Camerún, Irlanda del Norte, Francia, Arabia Saudita, Islandia, Canadá, Suiza, Colombia, México, Estados Unidos y esos partidos nos llevo a ser un equipo compacto y fuerte.

¿Pero antes del 93, había una base de selección que dejó el entrenador argentino Jorge Habegger no

El profesor Habegger era un entrenador que nos exigió en la parte física de manera increíble. Nos pedía mucha disciplina, templó nuestro carácter en base al sufrimiento y a la adversidad, porque hacia doble turno en los entrenamientos. Por las noches visitaba nuestros departamentos y había que esperarlo con café. Incluso les comento que no teníamos campo deportivo donde ir a entrenar. Recuerdo que en esa época entrenamos en la plaza Villarroel. Otras veces en la plaza Cataluña. 

Toda esa convivencia valió la pena años después, puesto que consiguen una clasificación a un mundial. Y si nos trasladamos a esas imágenes en el último partido de eliminatoria, aparece el remate de ‘Platiní’ Sánchez ¿y usted termina definiendo de forma extraordinaria no?

Si, yo siempre iba al rebote. Nunca daba por perdido ningún remate. Iba en contra de la lógica, es decir que, si alguien remataba al arco, aprovechaba los rebotes y la metía. Así hice varios goles en La Paz con el mismo Ecuador, Uruguay y en Guayaquil también ante los ecuatorianos. Y ese último gol sería el que nos clasificaría al mundial.

¿Como es que se hizo delantero?

De niño jugaba como puntero derecho y sabía moverme en los espacios. Mi padre también fue jugador durante 15 años en el club Petrolero y fue uno de los fundadores del fútbol profesional de Bolivia. Trabajaba en YPFB.

Fue goleador de Petrolero de Cochabamba. Él me daba consejos importantes, me decía que siempre debería estar atento a los rebotes y eso fue lo que me marcó en lo posterior. Yo llegué a jugar en los barrios de Cochabamba en los lotes baldíos o en áreas donde se podía jugar al fútbol. Luego hubo un campeonato de los hijos de los trabajadores petroleros, ahí me descubrió Enrique Happ y me llevó a su equipo. De ahí con el tiempo pasé al club Petrolero junto a Eduardo Terrazas que era arquero y Eduardo Villegas pasó a The Strongest.

¿Quién o quienes fueron sus mejores entrenadores?

Tuve muy buenos entrenadores a lo largo de mi carrera. Lucho Terán, el ‘profe’ Sanabria que dirigió la selección paraguaya. Enrique Happ, Jorge Habegger y Xabier Azkargorta que manejaba muy bien la parte psicológica de un jugador de fútbol. Tenía un libro que se llamaba Hombres de fútbol donde tocaba temas de la personalidad e inteligencia, guía social, guía en público y el tipo de voluntad dentro de un equipo de fútbol.

Pero de todos estos entrenadores, ¿quién fue el que lo marcó?

Lucho Terán. Me trabajaba individualmente después de los entrenamientos normales. Me quedaba entre una ahora a dos para seguir puliéndome como delantero. Él  fue muy importante.

¿Y si tiene que elegir entre Habegger y Azkargorta?

Ambos aportaron con lo suyo. Azkargorta en los psicológico y Habegger en lo físico. Además, que nos templó el carácter.

¿Existen líderes en equipos de fútbol?

Claro que sí. El liderazgo es importante. El líder nace y yo tuve varios en mis equipos. Pero debo decir que de aquella época cuando jugaba y la de hoy, me encuentro que muchos se quejan del campo de juego, de la altura, que mucho se viaja, de las circunstancias de trabajo y que no se les paga y muchas cosas más.

¿Es cuestión de mentalidad?

El entorno en el que se han criado es importante a la hora de ser jugador profesional. Hay una palabra que define todo. Juegan como viven. Viven cómodos, tienen dodo en su casa, buena alimentación, internet, control remoto. Lo tienen todo y esa comodidad la trasladan a la cancha. En mi época corríamos detrás del balón. La voluntad es importante. Yo en mi escuela de fútbol les exijo que corran, trabajamos con conos que vayan y vuelvan. Se trabaja mucho en la voluntad.

La selección entró al repechaje. ¿Merecíamos estar en esta instancia?

Merecíamos haber clasificado ya. Si, sí. Yo no estoy de acuerdo con el hecho de promocionar jugadores en la selección mayor. Porque la promoción comienza desde abajo, desde la selección sub-15. 

Se deben hacer méritos para estar en la sub-17, sub-21 y que lleguen los mejores a la selección boliviana. Pero bueno, ha habido un pensamiento de apostar por estos jóvenes que lo han hecho muy bien, que han aprovechado su oportunidad y han llegado a estas instancias. 

Pero; sin embargo, a esta gran campaña que han hecho estos muchachos y que son el futuro del país, que seguramente más adelante van a ser grandes profesionales del fútbol, podríamos haber clasificado ya con un par de jugadores con experiencia.

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