Un 31 de marzo como hoy, la selección boliviana vuelve a encontrarse con la historia. Esta vez, la Verde se juega la clasificación al Mundial cuando enfrente a Irak en la final del repechaje, con la ilusión de volver a una Copa del Mundo después de más de tres décadas.
La fecha no es cualquiera. Un día como hoy, hace casi 70 años, Bolivia escribió la página más gloriosa de su fútbol al consagrarse campeona del Campeonato Sudamericano de 1963. Aquel equipo, que jugó el torneo en casa, terminó invicto y logró una hazaña inolvidable al vencer 5-4 a Brasil, vigente campeón del mundo en ese entonces.
Esa conquista marcó un antes y un después en la historia del fútbol boliviano, solo comparable con la clasificación al Mundial de Estados Unidos 1994 y el subcampeonato de la Copa América 1997.
Aquella selección, recordada por su carácter y solidez, tuvo como grandes figuras a Víctor Ugarte, Wilfredo Camacho, Ausberto García y un joven Ramiro Blacut, nombres que quedaron grabados en la memoria del país.
Hoy, en la misma fecha que supo ser sinónimo de gloria, Bolivia tiene una nueva oportunidad de escribir otra página dorada en su historia, cuando enfrente a Irak por la final del repechaje mundialista a las 23:00. La Verde vuelve a soñar.
