Problemas técnicos antes del inicio de la videoconferencia del Tottenham, tras el empate frente al Bournemouth, derivaron en que el técnico portugués José Mourinho abandonara la sala y dejara a los periodistas con las ganas de escuchar sus declaraciones. Pidió disculpas antes de irse. En primera instancia, uno de los profesionales le lanza su pregunta. El responsable le consulta a ‘Mou’ si todo está bien y este le manifiesta que no. Después, intenta arreglar el problema y al lanzar nuevamente la cuestionante, el sonido acopla. La molestia se nota en el rostro del DT. Después, le sugieren que se coloque los auriculares y le insisten para que les diga que todo marchaba bien, pero Mourinho se levanta y se va. “Lo siento, chicos”, les dijo. Mourinho siempre ha mostrado esas características, pero este jueves tenía un peso más: no le cobraron a favor de su equipo un justo penal, con ayuda del VAR.
