Los dos grandes cruceños tienen un mal año. Blooming tiene sus problemas dentro y fuera de la cancha, pero su entrenador y la entrega total de algunos de sus futbolistas mantuvieron a flote el barco, hasta que se le dio la chance y pudo salir de la zona de descenso. El caso de Oriente es inverso, comenzó bien, pero ahora hilvanó siete partidos sin ganar y está en el descenso indirecto.
"Tres partidos ganados te sacan de la zona de descenso, se dijo hace varias semanas en el programa Los Más Buscados de El Deber Radio. La teoría la confirmó Blooming con creces, cuando sumó 9 puntos de 9 posibles en julio, y salió del descenso. Hoy, la Academia pelea llegar a Copa Sudamericana.
Blooming ya hizo lo más complicado. Aguantó la crítica, errores individuales en campo, los errores dirigenciales (habilitaciones), y con Carlos Bustos al mando logró tener una idea más o menos clara de juego y hoy se ubica en la mitad de la tabla de promedios.
El mundo Oriente comenzó el año con muchas expectativas: queriendo competir en Sudamericana, llegar a una Libertadores para el próximo año, y con muchos memes y burlas hacia el clásico rival. Once meses después, cuatro entrenadores diferentes (Erwin Sánchez, Leo Egüez, Ángel Guillermo Hoyos y ahora Antonio Puche), y un jugador despedido después, el refinero está muy comprometido con los descensos por segunda vez en el año.
Pareciera que el hincha del albiverde y el mismo dirigente se adormeció viendo lo mal que la pasaba Blooming, y no se percató de la realidad de su equipo. Así como la Academia aguantó y salió, ahora le toca a Oriente.
El que ríe último, ríe mejor, dice un viejo dicho, pero lo cierto es que ninguno tienen nada de qué reír. Oriente y Blooming son instituciones demasiado grandes para valerse de las penas del otro. Los celestes se centraron en sí mismos, acompañaron al equipo, lo aplaudieron en las derrotas, y hoy están fuera de peligro.
El pensamiento en Oriente ahora deberá ser el mismo. Aguantar, alentar, y mirar su propio ombligo. Se especula con la salida de Antonio Puche, pero quizás el problema no esté tanto en el cuerpo técnico.
Eliminado de la Copa boliviana (torneo por series), Oriente tiene cinco finales por delante: Aurora (L), Libertad Gran Mamoré (V), Vaca Díez (L), Always Ready (V), y Wilstermann (L).
