Por: Carlos Aragonés - exdirector técnico de la Selección Bastaron los primeros y los últimos minutos, más el talento de Miguelito para ganar hoy el partido, tiempo donde apareció con todo esplendor convirtiendo el primer gol y haciendo una magistral jugada para que Enzo convierta el segundo.
También tenemos que agregar que Bolivia hizo un partido pragmático, porque con un buen orden táctico y mucha disciplina supo compensar la falta de un jugador y a pesar del retroceso exagerado neutralizó a Chile, que controló el partido y la pelota, pero con poca profundidad y sin agresividad ofensiva.
Pero no me quiero quedar solo en el análisis del partido, porque no tenemos que ver solo el árbol, sino el bosque que hay detrás, porque esta selección nos tiene que seguir ilusionando, no solo por las posibilidades que tenemos para este mundial, también de cara a lo que viene en el futuro, que es esperanzador, porque hubo un recambio con gente joven y talentosa, que de aquí en adelante solo necesita tiempo para seguir desarrollándose.
Tenemos también un cuerpo técnico, que lecturó perfectamente lo que necesita nuestro fútbol y tiene las agallas y el conocimiento para transmitir conceptos, carácter y sistemas para continuar nuestro crecimiento.
Por todo esto… ¡Que siga la ilusión!
