El clásico, el partido con mayor expectativa en el país, vuelve a atrapar. El choque que comienza a las 19:30 en el Tahuichi y que es el número 200 de los partidos oficiales entre ambos, encuentra a un Oriente urgido y a un Blooming desafiado. En la previa se anticipa un lleno total ya que se trata de los dos equipos con mayor convocatoria en el país cada vez que juegan. Por cierto, lo dirigirá el experimentado árbitro cruceño Juan Nelio García.
La urgencia de Oriente Petrolero pasa por su situación en la tabla del grupo D, donde es penúltimo con solo 3 puntos tras el mal comienzo de temporada (tres derrotas al hilo) que registró. Hubo un sacudón con la llegada de Víctor Hugo Antelo (reemplazó al chileno Rodrigo Venegas) que debutó con derrota en el clásico pasado (por 2-1), pero que se entusiasmó con el triunfo ante GV San José en Oruro (1-3) en la última fecha del Apertura.
En Blooming siempre hay retos, más allá del buen arranque de año que lleva luego de empatar con Nacional Potosí (3-3), de visitante, y ganarle en el Tahuichi a Oriente (2-1) y Royal Pari (1-2), respectivamente. La mirada está centrada en mantener el invicto, sumar, pero siempre pisando tierra ya que consideran que solo así se pueden ir perfilando hacia los cuartos de final, instancia a la que avanzarán solo los dos primeros de cada grupo.
Como siempre pasa, se trata de un partido que se anticipa sin tregua, lo dijo Tucho Antelo que sabe de la necesidad que los envuelve. “Tenemos que ir a atacar, como lo hicimos en Oruro, además somos Oriente y estamos obligados a ir hacia el frente porque también tenemos una situación difícil”, añadió. El equipo cerró prácticas este sábado por la mañana con un repaso táctico de lo que el DT pretende apenas el partido comience.
En frente estará Carlos Julio Bustos
que tiene listo el equipo, con Rafinha como principal referente y con César Menacho encendido tras marcar en los primeros tres partidos. Eso sí, Bustos sabe que no hay que confiarse, se lo dijo al plantel porque no quiere sorpresas, más aún en partidos como este en el que los pequeños errores son los que suelen marcar las diferencias. El cierre de prácticas fue liviano, con repaso táctico y luego a concentrar.
