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Néstor Clausen:“En Bolivia hay talento, pero falta exigencia”

Lunes, 13 de abril de 2026 a las 10:06
Néstor Clausen:“En Bolivia  hay talento, pero falta exigencia”

Llegó para dirigir a Oriente Petrolero y nunca más se fue. Con el paso del tiempo, echó raíces en Santa Cruz hasta sentirse como un cruceño más. Comparte su visión de fútbol nacional e internacional.“En Bolivia  hay talento, pero falta exigencia”

El histórico exfutbolista Néstor Clausen, campeón del mundo con Argentina en el Mundial de México 1986, conversó con DIEZ para repasar uno de los momentos más gloriosos de su carrera con la selección albiceleste, compartiendo vestuario con Diego Maradona. Durante la entrevista, Clausen también analizó a las cuatro selecciones que considera favoritas de cara al Mundial 2026, se refirió al presente y la vigencia de Lionel Messi, y brindó un diagnóstico sobre la actualidad del fútbol boliviano.

Néstor, ¿cómo percibe lo que vendrá en Mundial de fútbol? Se lo pregunto a una persona que ha vivido de cerca este certamen.

Ya estamos casi a dos meses del inicio del Mundial y las sensaciones son similares a las de ediciones anteriores, es como volver el tiempo atrás para recordar diferentes momentos que me ha tocado vivir.

¿El Mundial de México ‘86 fue una experiencia única como jugador o existen otras que están a ese nivel de adrenalina?

México ‘86 fue lo máximo, por lo que significa representar a tu país y, encima, ganar el Mundial. Pero si de adrenalina hablamos, no puedo dejar de mencionar diferentes momentos que fui viviendo. Los enumero: el día de mi debut, el día que hice mi primer gol, el día que grité campeón por primera vez, ganar la Copa Libertadores, ganar la Copa Intercontinental en Japón ante Liverpool. Además en 1989, sabiendo que ya me habían vendido a Suiza, con Independiente volvimos a salir campeones. En Suiza, otros hitos fueron ganarme la titularidad y luego ganar dos campeonatos. Finalmente, en mi regreso al fútbol argentino, con Independiente puede dar mi última vuelta olímpica en el Maracaná.

Antes de viajar a México, ¿ustedes estaban convencidos de que podían ganar o iban con la intención de estar entre los cuatro mejores?

Si te digo que estábamos convencidos de ganar el Mundial, estaría mintiendo. Nuestro entrenador era muy resistido, por lo tanto, el apoyo del público y de gran parte del periodismo no era el mejor. El clima era tan negativo que nos fuimos 37 días antes del país rumbo a Noruega para jugar un amistoso y, encima, perdimos. Luego fuimos a Israel para el último amistoso, donde ganamos 7-2, lo que calmó un poco el ambiente. De Israel viajamos a México y llegamos 28 días antes del debut; fuimos la primera selección en llegar. Entre nosotros nunca hablamos de ser campeones o de estar entre los cuatro primeros. A medida que disputamos los partidos, el equipo se fue consolidando y, con el “10” en su mejor momento, ahí sí empezamos a sentirnos campeones. De no lograrlo, hubiera sido una gran decepción, porque ya teníamos a todo el país a nuestro favor.

¿Diego Maradona era un líder dentro y fuera de la cancha?

Diego fue un gran líder dentro de la cancha y en el vestuario. Su presencia era importante para todos los jugadores: en el vestuario era motivador y divertido, y en la cancha te daba la sensación de que en cualquier momento inventaba algo y ganabas el partido.

¿Haber tenido un compañero como Diego Maradona hacía pensar: “con este monstruo ganamos todo”? ¿Era así o es exagerado?

Diego fue un gran líder dentro y fuera de la cancha. Su presencia era clave para todos. Algo parecido me tocó vivir con Bochini en Independiente, aunque el ‘Bocha’ era líder principalmente dentro del campo, donde te hacía ganar partidos. 

¿Cómo era tu relación con Diego: cercana, distante o simplemente de compañeros?

Mi relación con Diego solo fue de compañeros.

¿Dónde estabas cuando Diego murió y cómo lo viviste?

Cuando Diego murió yo estaba acá en Santa Cruz. No me sorprendió su muerte, pero con el paso de los minutos fui recordando momentos que vivimos: partidos, viajes, etc. Veía imágenes por internet hasta que leí una carta de su hija y no me pude contener: me largué a llorar, reprochándole por la vida que llevó. Pero cada uno decide cómo vivir la suya, y él la vivió a su manera. Siempre parecía feliz; nunca supe qué pensaba en sus momentos de soledad.

Hablemos del Mundial que viene. ¿Puedes darme cuatro selecciones favoritas?

Mis favoritos son España, Francia, Argentina y Brasil. A Marruecos lo tengo como posible sorpresa.

¿Argentina puede ser nuevamente favorita?

Lionel Scaloni, junto a su grupo de trabajo, ha logrado escribir páginas importantes en la historia de la Selección argentina y siguen transmitiendo confianza de que van por más.

¿Considerás que Messi puede brillar en este Mundial y si físicamente llegará bien?

Lionel Messi cumplirá 39 años en pleno Mundial (24-06-87). Seguramente en estos meses preparará su físico para llegar en óptimas condiciones. Tal vez no tenga la misma velocidad, pero sí mantendrá su lucidez mental. No ha sufrido lesiones graves en su carrera, lo que ayuda a que pueda despedirse de la selección con un buen Mundial.

Brasil, ¿por qué no gana desde 2002? ¿A qué atribuyes sus últimos fracasos? ¿Y qué chances tienen Colombia, Uruguay, Ecuador y Paraguay?

Brasil siempre se caracterizó por el “jogo bonito”, aplicado de manera colectiva. Hoy no cuenta con ese potencial en su totalidad. La táctica se volvió tan importante que el juego individual perdió protagonismo. Brasil dejó de ser ese equipo temible donde, si anulabas a uno, aparecían otros. En cuanto a Colombia, Uruguay, Ecuador y Paraguay, creo que no les alcanza para ganar un Mundial; si alguno llega a semifinales, misión cumplida.

Bolivia estuvo en el repechaje clasificatorio: se le ganó a Surinam y se perdió con Irak. ¿Se dejó pasar una gran oportunidad?

Sin dudas, Bolivia perdió una gran oportunidad de volver a un Mundial después de 32 años. También hay que considerar que Irak no es una potencia, pero ellos vuelven tras 40 años.

Con lo mostrado por la Verde, ¿debería dejar de jugar en la altura y establecer su sede en Santa Cruz?

Bolivia primero debería enfocarse en mejorar el ritmo de su fútbol antes de pensar en la sede. Se avanzó respecto a eliminatorias anteriores, pero no hay que confundirse: aún falta. Oscar Villegas ha hecho un buen trabajo, pero su plantel es corto en algunos puestos.

¿Villegas debe continuar o se debería buscar otro entrenador?

Los números indican que es la mejor eliminatoria de Bolivia en el formato todos contra todos, por lo que merece continuar. Haber perdido con Irak no significa que haya llegado a su techo; ahora empieza una nueva etapa.

Jugar contra Escocia en junio en EE. UU. es positivo, pero se detendrá el torneo local. ¿Es conveniente?

Jugar es importante para seguir creciendo, pero parar el fútbol local desmotiva al público y le quita seriedad al torneo.

¿Hay un patrón de juego en la selección?

Hay buenas individualidades, pero muchos jugadores no han desarrollado plenamente el aspecto físico. Villegas busca imponer un nuevo ritmo y consolidar una idea de juego tanto de local como de visitante.

¿Se terminó el ciclo de algunos jugadores?

Con la llegada de Villegas quedó claro que varios ciclos se cerraron. Los jóvenes que destaquen tendrán su oportunidad.

¿Debe detenerse el campeonato por la selección?

Si fueran partidos decisivos, sí. Pero no por un amistoso, porque se le quita importancia al torneo local. 

En copas internacionales, a los equipos bolivianos les fue mal en su primera fecha. ¿Por qué?

El fútbol boliviano sigue en deuda internacionalmente. Hay talento, pero falta trabajo y exigencia. Sin eso, no habrá evolución.

¿Es posible tener un equipo boliviano entre los cuatro mejores de Sudamérica?

Hoy es una posibilidad lejana. El esfuerzo para ser campeón local no alcanza para competir a nivel internacional.

¿En qué debe cambiar la dirigencia boliviana, porque seguimos siendo la Liga más mediocre junto a la venezolana en Sudamérica?

Desde la Federación deberían abrirse al diálogo, escuchar propuestas y elegir un nuevo camino para mejorar el fútbol nacional. No es normal que en el mes de abril se dé inicio a la competencia oficial. Desde Santa Cruz también se debe buscar soluciones, primero darle mayor importancia al fútbol juvenil con torneos más extensos y generar un clima competitivo, donde también el rendimiento de cada cuerpo técnico que trabaje en la formación, y evaluar las actuaciones de los árbitros. 

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