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Milton Melgar: “Para triunfar es con trabajo y disciplina”

Lunes, 06 de abril de 2026 a las 09:23
Milton Melgar: “Para triunfar es con trabajo y disciplina”
Exfutbolista estuvo en el programa Exijo una explicación. Imagen: Ricardo Montero

El exjugador nacional estuvo en River Plate y Boca Juniors de Argentina, donde jugó con futbolistas que salieron campeones mundiales. En Bolivia pasó por Blooming, Oriente, Bolívar y The Strongest.

Milton Melgar visitó el grupo multimedia EL DEBER para comentar el repechaje mundialista  y reveló detalles poco conocidos de su vida. El exfutbolista cruceño goza de reconocimiento a nivel nacional e internacional, por su buen nivel en clubes y la Selección nacional. Es el único boliviano que vistió las camisetas de River Plate y de Boca Juniors.

Milton, ves el retrovisor y ¿con qué te encuentras?

Hay una cosa que siempre yo la digo, es que cuando a uno le gusta hacer algo y ha vivido en lo que le gusta, entonces disfruta. Yo, en todo lo que ha sido mi carrera deportiva, he disfrutado mucho el jugar en distintos lugares y es un aprendizaje permanente. 
Esa es la ventaja de ser futbolista porque podemos tener la posibilidad de jugar en distintos países y aprender de las culturas para crecer en lo que uno está haciendo y en lo que le gusta. Por eso digo, que el disfrute es lo que más uno recuerda, el disfrute de haber jugado en la selección, en Boca, en River, el haber jugado en Copa Libertadores con clubes locales

¿Qué es lo que te ha hecho sacar más el pecho? 

El haber jugado en River Plate y Boca Juniors y ser reconocido por estos grandes, no solo de Argentina. Creo que van a la par de un equipo europeo, sin ningún problema.

¿Y estar en la selección en esa Copa del Mundo de 1994? 

Bueno, es que todo tiene su gusto aparte. Y es muy lindo todo. El haber jugado en el fútbol argentino es algo impresionante. La gente de Boca, de River, el que te reconozcan, no solamente Boca y River, sino ahora cuando voy, que ya estoy con la cabeza blanca, pienso que no me van a recordar y la gente todavía habla de mí. Me saluda y se recuerda de los momentos que estuve. Por eso digo, todo tiene su momento especial.

¿Pero jugar un Mundial para cualquier deportista es lo máximo o hubo suerte? 

No me gusta hablar de suerte, porque la suerte para mí no existe. Hay que trabajar para obtener las cosas, pero digamos que podemos tener algunas posibilidades que se han dado y de haber jugado en Argentina es algo que es inolvidable para mí porque eso me hizo crecer. Ir a Argentina también lo comento siempre, porque es verdad.

Si hubiera seguido jugando en Bolivia yo creo que me hubiera estancado. Allá me hicieron abrir los ojos, tuve que exigirme mucho más y hacer las cosas como corresponden para crecer deportivamente. Y después, bueno, el estar en selección. Imagínate vos jugar Copa América, jugar eliminatoria con países que son potencia mundial como es Brasil, como es Argentina y Uruguay.

Muchos se preguntan, ¿cómo se consigue eso? 

Primero, que le guste a uno este deporte. Luego, meterse a la cabeza de que con disciplina, con mucho trabajo, con mucha responsabilidad, uno puede crecer. Y darse cuenta de que uno crece permanentemente en un entrenamiento, en un partido, en un torneo.

Y de acuerdo a lo que va jerarquizando el progreso, entonces uno va subiendo de nivel. Y eso hace que lo haga más responsable a uno. Por lo que te dije anteriormente de Argentina, a mí me exigió bastante y me di cuenta de que yo tengo que cuidarme más, tengo que dormir mejor, tengo que comer mejor, tengo que entrenarme mejor, tengo que hacer las cosas bien.  Entonces, eso es cuestión de uno, que uno tiene que ver qué es lo que quiere.

¿Cómo se da tu paso a Boca Juniors? 

Se dio por casualidad, porque estaba jugando acá y tuve un castigo de un año. Y la dirigencia de Blooming inmediatamente hizo contacto con el empresario que tenía en esa época, Juan Carlos Trímboli, e hicieron la gestión para ir a jugar al fútbol argentino. Y apareció Boca como opción, y me dijeron si quería ir a ese equipo.

¿Por qué vino el castigo? 

En un partido contra Bolívar se cobró penal y nosotros fuimos a reclamarle al árbitro, como se acostumbraba antes. Era capitán yo. Fuimos todos, se cayó y me expulsó a mí y me acusó de que yo lo había empujado. Aunque yo no lo agredí, fue algo que me benefició a la larga. Y ahí la dirigencia de Blooming consiguió arreglar con la gente de Boca por un préstamo a tres meses. 

¿Y para el primer equipo o probar todavía?  

No, para el primer equipo. Yo llegué a entrenar directamente al primer equipo. Boca estuvo en esa época muy mal económicamente y entonces no tenía los recursos por ahí para realizar compra de pases. Por eso, se eligió la opción de préstamo.

Llegamos muchos jugadores a préstamo ese año (1986). Entonces se me juntaron muchas cosas, se me dio de que realmente pueda tener la oportunidad de jugar en Boca. Pero bueno, esos tres meses fueron muy agradables, muy lindos porque me fue espectacular desde el primer partido y se transformaron en varios años esos tres meses.

¿Con qué Boca te encontraste? 

Estaba en crisis pero con muy buenos jugadores. Es verdad que ingresamos un 50% de futbolistas a préstamo, pero estaban ahí Gatti, estaba Olarticoechea que era campeón del mundo, estaba Passucci, Krasouski, que era el más experimentado. Jugadores de selección unos, otros con mucha experiencia.
Y después estaba Pipa Higuaín, llegó Abramovich, llegó Hrabina, llegó Jorge la ‘Chancha’ Rinaldi, Jorge Comas, Graciani. O sea, hicimos un buen plantel. 

¿Cuántas temporadas estuviste en Boca? 

Fueron tres temporadas en Boca. Es decir, arrancamos con los  tres meses de préstamo y después renové un contrato más. Luego compraron mi pase y vino otra renovación de contrato. Luego ya me fui a River Plate.

¿Cómo se dio ese pase a la vereda de enfrente? 

La verdad que nunca lo pensé por parte mía. Jamás pensé jugar en River. Pero se dio porque el director técnico Omar Pastoriza llegó a Boca un semestre a mitad de año y ahí empezó a meter chicos más jóvenes y ahí empezaron a debutar, por ejemplo, Diego Latorre, Walter Pico, Diego Soñora, todos esos jugadores que eran muy buenos. 

Pero cuando terminó la temporada, ya él trajo otros jugadores a Boca. Porque él tenía contrato por un año, pasamos la pretemporada y me habló y me dice: Milton, mirá yo estoy trayendo jugadores que conozco, que ya saben cómo juego yo, no te voy a tomar en cuenta, me dice. 
Bueno, me pareció muy bien que me lo dijera de frente.

Yo tenía contrato un año más con Boca. Entonces estábamos de pretemporada y yo estaba con contrato. Me dijo si es que aparece algo le aviso, pero bueno tenía que seguir entrenando, para cumplir el contrato. Y de repente mi empresario, el ‘Negro’ Rivero, que hace poco hablé por teléfono con él, me dice: Milton, el ‘Flaco’ Menotti nos ha invitado a cenar.

¿Cómo te fue con River de Menotti? 

Bueno, con el ‘Flaco’ me llevaba bien porque me había dirigido ya en Boca. Y conversábamos de todo y de repente me dice, ¿querés venir a jugar a River? Claro, le respondo.

Menotti le dice al empresario arreglalo entonces ‘Negro’. Arreglá todo vos y listo. Al otro día ya yo estaba entrenando en River.
No sé qué hicieron, la verdad. Hablaron inmediatamente. 

Obviamente que esa coyuntura dio pie, digamos, para que se facilite porque no me quería el entrenador de Boca. Entonces el hacer una rescisión,  así sin costo, indudablemente que le convenía a Boca. 

Entonces por esa situación seguramente ‘Negro’ Rivero arregló e inmediatamente ya hicimos contrato con River. Y mirá quién (pidió mi contratación), Menotti, es uno de los referentes de la historia del fútbol argentino.

¿Te acepta en el primer equipo?

Le gustaba cómo jugaba, le gustaba cómo me movía. Y me decía que tenía que mejorar. O sea, me decía que tenía que mejorar la llegada, que tenga más llegada, que tenga más goles. Y bueno, lo demás, estaba conforme con lo que yo hacía. Pero él fue el que me dio la oportunidad de estar en River Plate, el otro grande de Argentina, con Boca Juniors.

¿Quiénes estaban ahí? 

Estaban Daniel Passarella, Claudio Borghi, estaba el ‘Negro’ Enrique, José Basualdo, el uruguayo ‘Polilla’ Da Silva, estaba Sergio Batista. O sea, estaban todos los campeones del mundo.

¿Cómo asimilaste los cambios? 

Cuando ‘Mostaza’ Merlo ingresó como entrenador, luego de que se fue Menotti, no me tomaba en cuenta. Pero eso uno tiene que saber, de que por ahí el entrenador tiene otra preferencia. Y para ello, tenés que ganártela entrenando.

Tienes muchos más capítulos que tienen que ver con los cuatro grandes, Blooming, Oriente, Bolívar y The Strongest. ¿Esa experiencia también fue importante? 

El deportista se hace grande con los grandes. Y cuando uno tiene la posibilidad, como la tuve yo, de jugar en equipos grandes, entonces estás rodeado de jugadores buenos. Y eso lo ayuda a crecer a uno. Porque se puede ser bueno y, si no se está en un plantel que realmente lo va a ayudar a que uno crezca, a que uno rinda más, entonces uno no puede solo.
 

De los cuatro bolivianos de estos grandes que estamos marcando, ¿cuál es el que más te generó? 

En Blooming fui campeón y jugué nueve años. En Oriente Petrolero estuve un año y salí dos veces campeón. Salimos campeones de los dos torneos. En The Strongest jugué seis meses y logré salir campeón. Porque después del Mundial, después de la clasificación, nos fuimos varios a The Strongest, digo varios porque nos llevó a varios de la selección. Y también, es que salir campeón es una cosa única. Y después con Bolívar jugué dos veces Copa Libertadores. No salí campeón con Bolívar, pero me contrataron las dos veces para Copa Libertadores.

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