La situación de Éder Militão dejó de ser solo una preocupación para el Real Madrid y pasó a convertirse en un tema de máxima alerta para Brasil a poco de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
La recaída en su lesión muscular no solo frena su presente, sino que lo pone directamente contra el reloj en la carrera por llegar al Mundial. Los tiempos médicos juegan en su contra: una posible cirugía lo dejaría fuera entre cuatro y cinco meses, reduciendo al mínimo sus opciones de recuperar ritmo competitivo antes de la cita internacional.
Incluso si opta por un tratamiento conservador, el panorama no es del todo favorable. La necesidad de evitar nuevas recaídas obligaría a un proceso de recuperación más controlado, lo que también limitaría su continuidad en cancha y su nivel de competencia previo al torneo.
Brasil reconfigura su defensa
La posible ausencia de Militão abre un escenario complejo para Brasil. El central se había afianzado como uno de los pilares de la zaga, aportando solidez y experiencia en momentos determinantes.
Sin él, el cuerpo técnico deberá rearmar la última línea en plena cuenta regresiva al Mundial, probando variantes y buscando una nueva sociedad defensiva que garantice seguridad en una de las zonas más sensibles del equipo.
La evolución del defensor será clave en los próximos meses. Más que una recuperación, Brasil espera una carrera contrarreloj que defina si uno de sus hombres más importantes podrá estar o no en la gran cita del fútbol mundial.
