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Maradona: la zurda de un mago que se hizo leyenda

Jueves, 26 de noviembre de 2020 a las 00:01
Maradona: la zurda de un mago que se hizo leyenda
En los equipos que jugó dejó huella gracias a su genialidad, que la comenzó a mostrar desde sus inicios en los Cebollitas, de Argentinos Juniors. En Boca, Barcelona y Nápoles también deleitó

Diego Armando Maradona nació en Lanús, pero se crió en Villa Fiorito. Fue ahí donde se forjó la leyenda de quien fuera el mejor futbolista de todos los tiempos, que empezó a hacerse famoso en Cebollitas, un equipo infantil de las divisiones menores de Argentinos Juniors.

Según la revista El Gráfico, Cebollitas usaban ese nombre para participar en los Torneos Evita como equipo independiente. Ahí empezaron a descubrir a Maradona publicaciones de las revistas Goles y El Gráfico, y el diario Clarín.

Argentinos Juniors disfrutó de los comienzos de Maradona, desde que Juan Carlos Montes (aquel entrenador que dirigiera a Blooming) lo mandara a la cancha en el segundo tiempo ante Talleres de Córdoba, pocos días antes de que cumpliera 16 años.

Fue una máquina de jugar al fútbol. Un mediocampista de gran habilidad, un malabarista, con una fuerza descomunal que le permitía cambiar el ritmo de juego de manera impredecible, y una tremenda capacidad para el gol. Fue artillero del torneo argentino cinco veces.

Boca. Con el xeneize, Maradona ganó el torneo Metropolitano de 1981

Su tarde consagratoria con los Bichos Colorados fue aquella vez que le dio un baile a Boca Juniors, el día que Gatti declarara que al ‘diez’ lo estaban inflando los periodistas y que terminaría siendo un gordito. Argentinos ganó 5-3 y Diego hizo cuatro goles…

En esa etapa, cuando arrancaba como estrella del fútbol, visitó Bolivia para disputar un par de amistosos con Argentinos. Enfrentó a Bolívar en La Paz (3-1, hizo un gol de penal), y al día siguiente fue ante Oriente Petrolero en Santa Cruz (1-0), el 20 y 21 de enero de 1980.

Después pasó a Boca Juniors, antes de recalar en el Barcelona de España, y se consagró campeón del torneo Metropolitano en 1981. Poco tiempo, pero suficiente para transformarse en ídolo de la hinchada boquense y convertirse en un fanático ‘bostero’.

Tras su estadía fugaz en Boca, Maradona terminó contratado por Barcelona, que pagó 8,5 millones de dólares, en la transferencia más alta que se había realizado hasta el momento. Fue una etapa crítica pese a que tenía como entrenador a César Luis Menotti. Ganó una Copa del Rey, Copa de la Liga y Supercopa de España. Sus diferencias con el presidente del club, sus desencuentros con los hinchas y las polémicas dentro y fuera de la cancha, encontraron solución con su venta al Nápoles de Italia, en 1984.

Barcelona. Las lesiones no lo dejaron rendir en el Barza como se esperaba

El club italiano pagó 7 millones de dólares (3 millones de dólares al contado, 2 millones en 1985 y otros 2 millones de dólares en 1986), más intereses. Fue la mejor etapa de Maradona. El astro alegró a toda una región, conquistando cinco títulos: 2 Campeonatos de Serie A, Copa Italia, Supercopa de Italia y Copa de la UEFA. Equilibró fuerzas con Juventus, Milán, Inter y Roma, los poderosos del norte.

En Sudamérica había que levantarse temprano para ver las proezas del argentino que transmitía la televisión brasileña. Y Maradona no defraudaba, domingo a domingo deleitaba con su magia.

Después vino la debacle. Un tiempo en Sevilla, otro en Newells. Hubo una corta etapa como entrenador. Dirigió a Mandiyú de Corrientes (Luis Héctor Cristaldo estaba en el equipo). Luego volvió a jugar un par de temporadas en Boca Juniors.

El adiós fue en La Bombonera, unos años más tarde, con partido homenaje. El día de ‘la pelota no se mancha’. La lámpara de Aladino dejó de funcionar para siempre.

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