Un error grosero marcó el rumbo del partido entre Venezuela y Bolivia en el estadio Monumental de Maturín. A los 5 minutos, cuando el encuentro se disputaba mayormente en la mitad de la cancha y la Verde parecía firme, llegó el primer golpe. El defensor Héctor Cuéllar, presionado por los atacantes locales, decidió jugar con Guillermo Viscarra. El arquero de Alianza Lima intentó controlar el balón, pero la pelota se metió entre sus piernas y terminó en el fondo del arco boliviano.
El autogol fue convalidado a Cuéllar y dejó desconcertado al equipo nacional. Viscarra, visiblemente afectado, quedó parado sin reacción ante lo sucedido. Cuéllar se acercó a pedir disculpas, mientras sus compañeros trataban de alentar a ambos protagonistas de una jugada insólita.
Pese al duro golpe, Bolivia intentó recomponerse. Viscarra tuvo una rápida reacción minutos después, atajando un remate del experimentado Salomón Rondón.
Sin embargo, a los 29 minutos, otra desconcentración defensiva permitió el segundo tanto de Venezuela. Esta vez fue Luis Haquín quien falló en la marca, lo que fue aprovechado por Rondón para marcar (2-0) en el área chica.
