La selección boliviana completó la mañana de este lunes su último entrenamiento en Allende, cerrando así su ciclo de preparación en ese punto estratégico ubicado a 67 kilómetros del centro de Monterrey.
La práctica se desarrolló en las instalaciones de Capilla Soccer Park, donde el cuerpo técnico afinó detalles tácticos y físicos en lo que fue la despedida definitiva de ese búnker que albergó a la Verde durante varios días.
Horas después de la sesión matinal, la delegación nacional emprendió el traslado hacia la ciudad de Monterrey, donde encarará la recta final de su preparación en un entorno más cercano al escenario del compromiso oficial.
El entrenamiento contó con la participación de 26 futbolistas, reflejando un grupo que empieza a tomar forma a pocos días de un partido clave en el calendario.
Entre las novedades, destacó la presencia del defensor Efraín Morales, quien fue el último en incorporarse al plantel y ya se puso a disposición del cuerpo técnico.
También se sumaron Gabriel Villamil y Miguel Terceros, quienes arribaron horas antes a territorio mexicano y se integraron de inmediato a la dinámica del equipo.
Ya instalados en Monterrey, la Verde trasladará sus entrenamientos al complejo deportivo Borregos, perteneciente al Instituto Tecnológico de Monterrey, donde continuará ajustando piezas.
El objetivo está claro: llegar en las mejores condiciones al partido del jueves frente a Surinam, programado para las 18:00 (hora boliviana).
El plantel aún no está completo, pero se espera que este martes ya estén los 29 convocados. Para la noche de este lunes se aguarda la llegada de Roberto Carlos Fernández y Yomar Rocha.
Finalmente, el grupo se cerrará el martes con el arribo de Moisés Paniagua, completando así la nómina con la que Bolivia afrontará este decisivo encuentro.
