La tranquilidad reina en la concentración de la selección boliviana, pues el total de las pruebas PCR para detectar coronavirus dieron negativas. Se alistan para trasladarse a La Paz y completar la segunda fase de la preparación, que tiene como objetivo dar una sorpresa en las eliminatorias mundialistas que arrancan en octubre. Es la cuarta oportunidad que los futbolistas, el cuerpo técnico y los colaboradores son sometidos a un test para detectar el Covid-19 y la segunda a uno de estas características. El cuerpo médico, encabezado por Jaime Espinoza, es cuidadoso de cumplir con lo establecido en el protocolo de bioseguridad que fue aprobado por el Ministerio de Salud. Con el informe médico listo, la delegación puede trasladarse a la Sede de Gobierno como lo tenía planificado. La idea es armar dos equipos, pero que ambos estén adaptados a la altura. El primero se enfrentará a Brasil el 9 de octubre, en San Pablo, y el segundo a Argentina en el Hernando Siles, el 13. La disputa por la presidencia de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), entre Robert Blanco y Marcos Rodríguez, frena el viaje a la Ciudad Maravilla, ya que se necesitan recursos económicos para la logística. El viernes el comité ejecutivo anunció que se harán responsables de la administración de las cuentas de la institución para no alterar el trabajo de la Verde.
