La selección de Irán partió este lunes rumbo a Turquía para llevar adelante su última concentración previa al Mundial 2026, en medio de la incertidumbre por la falta de visados para ingresar a Estados Unidos, sede de sus partidos en la fase de grupos.
El equipo dirigido por Amir Ghalenoei trabajará en la ciudad de Antalya con una lista provisional de 30 jugadores, que deberá reducirse a 26 antes del inicio del torneo, programado para el 11 de junio. Antes de viajar, el entrenador expresó su expectativa de que la situación migratoria se resuelva a tiempo y que todos los futbolistas puedan recibir la autorización necesaria.
Desde la dirigencia, el director de la selección, Mehdi Mohammad Nabi, se mostró optimista respecto a los plazos. Según explicó, tras las gestiones realizadas y el contacto con la FIFA, se prevé que los visados sean emitidos en un periodo de dos semanas.
La situación genera preocupación debido a la cercanía del debut mundialista, previsto para el 15 de junio frente a Nueva Zelanda en Los Ángeles. Posteriormente, Irán deberá enfrentarse a Bélgica y Egipto en el Grupo G.
En busca de destrabar el conflicto, el presidente de la Federación de Fútbol de Irán, Mehdi Taj, sostuvo una reunión el pasado sábado en Estambul con el secretario general de la FIFA, Mattias Grafström. Tras el encuentro, aseguró sentirse conforme con las conversaciones mantenidas.
Sin embargo, el contexto político sigue condicionando el panorama. Días antes, la federación iraní había planteado una serie de condiciones para participar en el Mundial, entre ellas garantías de seguridad, facilidades de desplazamiento, respeto a sus símbolos y la emisión de visados para toda la delegación.
El principal obstáculo radica en la postura de Estados Unidos respecto a posibles vínculos de integrantes del equipo con la Guardia Revolucionaria, considerada por ese país como una organización terrorista. En ese sentido, el secretario de Estado, Marco Rubio, señaló que no habrá inconvenientes para el ingreso de los jugadores, aunque advirtió que podrían existir restricciones para miembros del cuerpo técnico relacionados con dicha entidad.
Pese a este escenario, desde la FIFA buscan llevar tranquilidad. Su presidente, Gianni Infantino, aseguró que Irán será recibido con entusiasmo en Norteamérica, en un torneo que definió como “el evento deportivo más inclusivo de la historia”.
A menos de un mes del inicio del Mundial, la selección iraní se prepara en el campo, pero mantiene la mirada puesta fuera de él, a la espera de una resolución clave que defina su participación sin contratiempos.
