La FIFA evalúa endurecer su reglamento disciplinario tras el presunto insulto racista de Gianluca Prestianni contra Vinícius Junior en el partido entre Benfica y Real Madrid por la Champions League. En una entrevista con Sky News, el presidente del organismo, Gianni Infantino, fue contundente: “Si un jugador cubre su boca y dice algo que tiene una consecuencia racista, entonces debe ser expulsado, obviamente”. Además, remarcó que “debe haber una presunción de que dijo algo indebido; de otro modo, no habría tenido razón para cubrirse la boca”.
El episodio se produjo el 17 de febrero, cuando Prestianni se tapó con la camiseta mientras discutía con el delantero brasileño. Según Vinícius, el argentino le dijo “mono” tras su celebración, lo que llevó al árbitro a activar el protocolo correspondiente. Como medida provisional, la UEFA suspendió al jugador de Benfica para el siguiente compromiso, en el que el conjunto portugués quedó eliminado. Paralelamente, la FIFA trabaja junto a la International Football Association Board (IFAB) en una actualización normativa prevista antes de abril.
Infantino también dejó abierta la posibilidad de revisar la sanción mínima de diez partidos por racismo. Si bien insistió en la firmeza de las medidas, planteó que se podría “pensar no solo en castigar, sino también en permitir que quien haga algo indebido pueda disculparse”, deslizando que un arrepentimiento explícito podría influir en la pena.
Como parte de su estrategia, FIFA endurecerá las sanciones con un Código Disciplinario revisado que permite aplicar suspensiones y exclusiones inmediatas a jugadores, técnicos, clubes y federaciones involucrados en actos racistas. Además, se implementa el gesto “No al racismo” y se actualizarán los procedimientos para permitir que árbitros y jugadores detengan, suspendan o den por finalizado un partido si persisten los incidentes discriminatorios, medida que ya se utiliza en todas las competencias bajo el paraguas de la federación internacional.
En tanto, Benfica rechazó las acusaciones y calificó el proceso como una campaña de difamación. Su entrenador, José Mourinho, advirtió que la continuidad del futbolista dependerá del resultado de la investigación. Por su parte, la FIFA anunció un plan global contra el racismo que contempla un Código Disciplinario más severo, la posibilidad de suspender partidos ante incidentes discriminatorios y nuevas acciones educativas y legales para combatir estas conductas en el fútbol.
Fuente: Infobae
