Guabirá no tuvo un inicio de temporada alentador. Las primeras jornadas estuvieron marcadas por las derrotas, resultados que llevaron al conjunto azucarero a ocupar los últimos puestos de la tabla de posiciones. Sin embargo, el trabajo constante del entrenador Leonardo Égüez, quien nunca perdió la confianza en su plantel, comenzó a dar frutos. Hoy, el equipo montereño atraviesa un presente distinto y logró escalar hasta el séptimo lugar de la clasificación con 11 unidades, consolidando una evidente recuperación futbolística.
Pese a la incertidumbre que rodea al club, sobre el campeonato de la División Profesional, el plantel continúa trabajando con normalidad y enfocado en fortalecer su idea de juego. Desde el interior del equipo aseguran que los entrenamientos se desarrollan de manera regular, con el objetivo de seguir creciendo en aspectos tácticos y corregir detalles de cara a los próximos compromisos.
La última victoria como visitante significó un importante impulso anímico para el grupo, que logró sumar tres puntos fundamentales para comenzar a recuperar terreno en la tabla de posiciones tras un inicio de torneo irregular. El esfuerzo colectivo fue clave para alcanzar el objetivo y devolver la confianza al equipo.
Ahora, el siguiente desafío será frente a Bolívar, en un encuentro programado para el lunes 15 de junio en la ciudad de La Paz. Consciente de la dificultad que representa enfrentar a uno de los rivales más fuertes del campeonato, el plantel mantiene la ilusión de conseguir un resultado positivo fuera de casa y dar la sorpresa de la jornada.
En cuanto al estado físico de los jugadores, el cuerpo técnico trabaja en la recuperación de algunos futbolistas que arrastraban molestias. Sin embargo, la buena noticia es que el grupo se encuentra prácticamente completo y se espera contar con la mayoría de sus integrantes para el compromiso ante la academia paceña.