El fútbol argentino se vio sacudido por un hecho insólito y grave protagonizado por Emiliano Endrizzi, volante de Gimnasia y Esgrima de Jujuy, quien fue detenido luego de haber gritado que tenía una bomba mientras se encontraba a bordo del avión que debía trasladar al plantel hacia Buenos Aires.
El incidente ocurrió pasado el mediodía en el Aeropuerto Internacional Gobernador Horacio Guzmán, cuando el equipo dirigido por Hernán Pellerano se preparaba para viajar y disputar su compromiso ante Agropecuario por la novena fecha de la Primera Nacional. La situación obligó a activar de inmediato el protocolo de seguridad, lo que derivó en la evacuación de los pasajeros y el cierre temporal de la terminal aérea.
El accionar del futbolista, surgido de Instituto y con pasado en Independiente Rivadavia, provocó la cancelación momentánea de los vuelos y generó caos en el aeropuerto. Tras un operativo que se extendió por aproximadamente una hora, las autoridades descartaron la presencia de explosivos y reanudaron las actividades con normalidad.
El hecho rápidamente se viralizó en redes sociales luego de que el periodista Diego Poggi difundiera un video en el que se observa a Endrizzi descendiendo del avión esposado y escoltado por personal policial.
Ante lo sucedido, Gimnasia de Jujuy emitió un comunicado oficial en el que informó que su equipo legal intervino tras la activación del protocolo de seguridad, situación que afectó directamente el traslado del plantel hacia Buenos Aires y complicó su llegada para el partido.
Ahora, el futuro del jugador es incierto. Endrizzi no solo podría recibir una sanción por parte del club, sino que también enfrenta posibles consecuencias legales, ya que su accionar encuadra, al menos, en el delito de intimidación pública.
