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Félix Chimba: “Mis hijos me hacen falta en la radio y los extraño”

Viernes, 05 de junio de 2026 a las 07:20
La sencillez de un comunicador que sigue aportando a la radiodifusión cruceña. Foto: Ricardo Montero.

Félix Chimba es de esos hombres de radio que no necesitan levantar la voz para hacerse escuchar. La sencillez siempre marcó su manera de caminar por la vida y también su trayectoria frente a los micrófonos, donde construyó una imagen cercana y humana. Sin embargo, detrás de esa serenidad, carga una historia golpeada por el dolor.

La vida le asestó dos heridas difíciles de cicatrizar: la pérdida de sus dos hijos varones, cada uno en circunstancias distintas, tragedias que marcaron para siempre su existencia. Fueron momentos que pudieron derrumbar a cualquiera, pero no lograron quebrar su espíritu.

¿Hace cuánto tiempo que usted ejerce el periodismo?
La noble tarea del periodismo deportivo lo inicié en el año 1973. Inicialmente en medios de comunicación radial y en la década de los años ochenta, empecé a trabajar en medios escritos.

¿Cómo fueron sus inicios y en que emisoras?
No fue fácil, porque en esa temporada fue la época de oro de la radiofonía cruceña y el uso del micrófono no era para cualquiera. Sin embargo, tuve mucha fortuna, resulta que yo trabajaba en una casa comercial de electrodomésticos, donde por mis condiciones naturales me lucia ofreciendo y probando ante los clientes las radios, grabadoras y otros artículos. Resulta que una ocasión, luego de haber probado con mi voz una grabadora ante un posible cliente, concluida la prueba él se acerca y me dice “le gustaría trabajar en radio”, me quedé asombrado y le respondí que sí. Él era nada menos que el director de Radio Amboró, Alfredo Rojas Moncayo, que en esa época era la mejor, por supuesto que mi asombro fue mayor cuando me dijo “lo espero en la Radio para hacerle una prueba”

¿Y entonces comienza a trabajar como locutor?

En realidad, el primer trabajo y aunque muy escaso fue en una prueba de automovilismo, formando parte de un equipo de trabajo integrado por los hermanos Gonzalo y Gilberto Valenzuela, Coco Barrios. Posteriormente fui invitado por Walter Aparicio para formar parte del equipo Ecos del Deporte y el programa se realizaba en Radio Oriental.

Ese amor por el periodismo, ¿cómo comenzó?
En realidad desde que tuve uso de razón me agradó el periodismo, mi papá compraba periódicos locales y del interior y ambos nos poníamos a leer, eso me facilitó además los estudios inicialmente primarios y luego en el nivel secundario, logrando convertirme en alumno destacado en ambos niveles.

Usted trabajó con grandes figuras del periodismo deportivo, ¿con quién se llevó mejor y se sintió cómodo?
Compartir el trabajo con grandes personalidades del periodismo deportivo, fue sin duda una bendición divina, de ellos aprendí mucho y gracias a Dios nunca tuve problemas de ninguna naturaleza.

A usted la vida lo golpeó fuerte, perdió a dos de sus hijos.
Perder muy temprano a Juan Carlos y a Andrés, fue muy doloroso para nuestra familia. Juan Carlos, desde muy tierno estuvo vinculado a los medios de comunicación televisivos, desde chico fue aficionado a los cables y rápidamente aprendió a realizar con notable calidad instalaciones para transmisiones televisivas. Con el paso del tiempo, recorrió muchos países donde fue requerido por su enorme experiencia y capacidad de trabajo. Él perdió la vida en un accidente de tránsito, justamente retornando de Lima, Perú donde estaba prestando sus servicios.

Andrés también formaba parte de su elenco del programa?

Andrés, obtuvo el título profesional en la rama de la comunicación, área en la que mostró grandes condiciones. Por supuesto se convirtió en la mano derecha para realizar cada entrega del programa Deporte al Vivo, programa radial que se mantiene hasta la fecha. El falleció de covid.

Es decir que el programa sigue viento en popa

Gracias a Dios sigue, quizás por el paso de los años hemos bajado la intensidad, pero continúo haciendo programa de radio.

¿Superó estas dos importantes pérdidas o es que todavía queda un dolor en el corazón?

Ellos me siguieron por esta pasión, ambos son inolvidables y el dolor es por siempre. Junto a su madre los extrañamos mucho. Pero desde arriba ellos me acompañan en cada trabajo que realizo. Pero mis hijos me hacen falta en al radio y los extraño.

¿Se hizo alguna vez la pregunta el por qué estos golpes de la vida a usted?

Pese a la dureza, la decisión divina hay que aceptarla.

Admiro su fortaleza. Pero como usted mismo percibe. La vida debe continuar.

Si, así es. Es la voluntad de Dios y eso no se puede cuestionar. Pero con mucha fe hay que seguir adelante.  

¿Entonces hay más Félix Chimba para rato?

Ganas no me faltan de seguir trabajando en esta noble tarea, pero será el altísimo quien o defina.

Con el transcurrir de los años, ¿qué cambios vio en el periodismo?

La tecnología ha avanzado notoriamente, logrando cambiar la modalidad de trabajo, pero no las normas básicas del periodismo, permitiendo que el servicio a la comunidad se mantenga inalterable.

Con el alma herida, pero firme en sus convicciones, Chimba sigue adelante, aferrado a esa lucha silenciosa que muchas veces impone la vida. Continúa remando contra la corriente, sosteniéndose en la fortaleza que nace del sufrimiento y en esa capacidad humana de levantarse aun cuando el destino parece ensañarse. Porque entendió, quizá antes que muchos, que la vida continúa y que rendirse nunca fue una opción.

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