Bolivia dio un paso firme hacia el Mundial y su entrenador, Óscar Villegas, no ocultó su emoción tras la victoria 2-1 sobre Surinam en Monterrey. La remontada no solo dejó a la Verde a un partido de la clasificación, sino que también reafirmó el carácter de un grupo que sigue creciendo.
“Estos jóvenes son cada vez más valientes y fuertes, representan a Bolivia con mucho orgullo. Fue un partido muy difícil, pero demostraron carácter y entrega. Estoy muy orgulloso de mis jugadores”, expresó el estratega al finalizar el encuentro.
El partido no fue sencillo. Bolivia dominó en varios pasajes, pero tuvo que remar desde atrás tras el gol de Surinam al inicio del segundo tiempo. Sin embargo, el equipo reaccionó con personalidad. El empate de Moisés Paniagua cambió el ánimo del partido y, minutos después, el penal convertido por Miguelito Terceros selló la remontada.
Para Villegas, el triunfo tiene un significado especial más allá de lo deportivo. “Era necesario darle una alegría a Bolivia. Este es un paso más y seguimos adelante”, afirmó, resaltando el impacto que puede tener este resultado en el país.
El técnico también hizo referencia al componente emocional y espiritual que ha acompañado al grupo durante este proceso. “Siempre con Dios por delante, sentimos que nos ha acompañado desde el primer día”, señaló.
Con la clasificación a un partido de distancia, el mensaje es claro: no hay tiempo para relajarse. “Ahora toca recuperarnos, ponernos bien y esperar el siguiente partido para seguir desarrollando un buen juego y estar cada vez más cerca del Mundial”, concluyó.
Bolivia enfrentará a Irak el próximo 31 de marzo en el mismo escenario, con la gran oportunidad de volver a una Copa del Mundo después de más de tres décadas. La ilusión está intacta, y el equipo de Villegas ya demostró que tiene carácter para ir por más.