Enzo Eduardo Monteiro de Castro Becerra es un futbolista boliviano-brasileño que milita en el equipo Sub-20 del Santos de Brasil. Llegó a ese club en 2018 y esta temporada viene siendo la mejor desde que se puso la casaca blanca de esa histórica institución. Enzo nació en Santa Cruz y tiene 19 años (27-05-2004). Su padre es el brasileño Carlos Eduardo Monteiro, un exfutbolista profesional conocido como Edú, y su madre la cruceña María Cristina Becerra. A sus 4 años comenzó a entrenarse en la escuela de fútbol Torito García (2008–2015), luego pasó a Blooming (2015–2017), después al Proyecto Bolivia (2017-2018) y de ahí dio el salto al Santos de Brasil (2018-2023). Disputó el Sudamericano Sub-15 con la selección nacional de Bolivia en Paraguay, en los partidos previos de preparación le hizo goles a Brasil y Argentina. Ahora con el equipo Sub20 del Santos encara los torneos Brasileirao, Paulista y Copa de Brasil. Suma diez tantos hasta el momento demostrando su efectividad y el buen momento por el que atraviesa luego de superar la operación de meniscos a la que fue sometido a fines del año pasado. ¿Cómo calificas esta temporada que estás teniendo en el Santos? Muy buena, porque creo que estoy pasando un buen momento, feliz por los goles que llevo, aunque también pase por momentos muy difíciles a fines del año pasado, porque me rompí los meniscos de la rodilla y tuve dos cirugías. Gracias a Dios esta temporada está siendo de lo mejor para mí, porque estoy ayudando a mi equipo y estoy marcando goles De los cinco años que llevas en el Santos, ¿es tu mejor temporada? Sí, este es el mejor ¿Por lo goles o por todo el aspecto futbolístico? Sí, y es por el trabajo y la determinación. Vengo trabajando mucho, vengo siempre dedicándome al máximo. Después de esa cirugía que tuve, me metí a la cabeza que iba a ser una de mis mejores temporadas y quiero que así sea, por eso continúo trabajando para que sea lo mejor para mí. Cuándo te comunicaron que no había otra salida más que la operación, ¿en ese momento qué se te cruzó por la mente? Ya había pasado en 2019 por la misma cirugía, nunca había sido operado aquella vez, estuve muy desanimado, la familia estaba en Bolivia y yo en Brasil, se me pasó muchas cosas por la cabeza como parar, regresar a Bolivia estar con mi familia, pero ellos desde allá me dieron mucha fuerza, siempre me ayudaron. Esta operación llegó cuando también venías jugando bien en el equipo… Sí, ahí vino la lesión del año pasado que fue la misma, justamente cuando venía bien y había sido campeón del Paulista con el Santos. En enero venía la Copinha, que es uno de los mejores torneos de Brasil y me sentí muy triste, no quería pasar por la cirugía nuevamente, pero no había otra alternativa. Me operaron trabajé con el personal del Santos, ellos me ayudaron bastante sobre el tema psicológico y físico, y creo que volví de la mejor manera. ¿Qué tan favorable es tener en el equipo a un compatriota, un amigo, como lo es Miguel Terceros? Es muy bueno para ambos porque somos compatriotas, lo mejor en un equipo lejos de nuestro país es tener a un conocido, un amigo que lo conoces desde muy chico y ahora está siendo un buen año para los dos. En el caso de Miguelito ya llegó a jugar en la primera de Santos e incluso ya debutó en la selección absoluta de Bolivia… Sí, ya tuvo su debut en el equipo profesional del Santos y también en la selección mayor. Siempre nos estamos apoyando y escuchando lo que él va a prendiendo y va pasando, eso muy muy bueno. ¿Desde cuándo se conocen con Miguelito? Desde que tenía 10 años, porque éramos compañeros en un equipo de futsal y jugábamos en el coliseo John Píctor Blanco, luego también fuimos compañeros en el Proyecto Bolivia y vinimos juntos al Santos, aquella vez éramos tres ya que también estaba Cristian Osinaga que ahora juega en Bolívar. ¿En el Santos ya te dijeron algo de que puede llegar el momento de tu debut en primera? Todavía no me han dicho nada. Por el momento yo sigo en la Sub-20, tenemos objetivos como es el Brasileirao, pero en el fútbol todo llega, porque todo trabajo tiene su recompensa, siempre trabajando hasta que llegue la oportunidad. Si bien hay que ir quemando etapas, ¿te ilusiona ser convocado alguna vez a la selección nacional? Sí, es un sueño llegar a jugar algún día en la selección boliviana, como lo digo siempre representar a tu país es un sueño, desde muy chico miraba por la tele a los jugadores de la selección como Marcelo Martins, que es una referencia para mí. Yo vengo trabajando de la mejor manera para que cuando la oportunidad aparezca pueda aprovecharla al máximo. ¿Jugar en un club grande de Brasil puede hacer más viable una posible convocatoria? Creo que sí, puede ayudar un poco, pero lo primordial es cómo te está yendo en tu equipo, cómo estas trabajando, cómo van saliendo las cosas y el llamado a la selección es siempre por el trabajo y por las cosas que muestras en la temporada, eso es lo fundamental para que llegue la oportunidad. ¿En tu carrera futbolística qué papel juega tu padre Edú Monteiro, quien fue futbolista profesional? Tiene que ver todo, porque desde chico siempre me apoyó. Yo siempre iba al estadio a ver los partidos que él jugaba, luego que dejó el profesionalismo también lo acompañaba a la Mutual de exjugadores. Siempre aprendiendo de lo que él sabe y agradecerle mucho a mi padre, porque estuvo conmigo en todos los momentos y porque siempre creyó en mí y continúa creyendo. Tu familia vive en Santa Cruz, ¿cada que tiempo se visitan? La familia viene siempre a fines de año, porque yo no puedo pasar Navidad en Bolivia debido a que acá se sigue entrenando y las vacaciones son recién en febrero, entonces mi familia viene a visitarme siempre a finales de año. Viviste en Santa Cruz hasta tus 14 años, ¿te hiciste hincha de algún equipo en Bolivia? Siempre fui hincha de Blooming, desde pequeño acompañaba al equipo al estadio. Incluso tengo mi hermano menor, de 13 años, que también es fanático de Blooming. ¿Por qué te hiciste hincha de la academia cruceña? La influencia fue mi padrino, porque el año que Blooming salió campeón yo todavía era muy chico y él me hizo hincha de Blooming, porque me compró polera, me llevo al estadio y todo eso. ¿Te gustaría jugar en Blooming alguna vez? Por supuesto, me gustaría más adelante cuando este consolidado, cuando pueda cumplir la mayoría de mis metas y sueños, porque deseo con jugar en algún equipo de Europa y quién sabe si podremos llegar a eso. Volviendo al tema de la selección. Las Eliminatorias al Mundial 2026 son largas, ¿crees que puedes llegar a jugarlas? Sí, yo creo que sí. Tengo esa ilusión y creo que me va a dar para jugar estas Eliminatorias, estoy trabajando duro, siempre me dedico al máximo para tener una oportunidad y creo que sí, todo en su momento, esperando siempre la oportunidad y creo que va a llegar.
