El amistoso entre Bolivia y Argelia, disputado el miércoles por la noche en Kansas, Estados Unidos, terminó rompiendo el hermetismo que rodeó la previa del encuentro. Aunque inicialmente se había informado que el compromiso sería a puertas cerradas y sin transmisión, finalmente ocurrió todo lo contrario.
En los días previos al partido, surgieron versiones que señalaban que no habría presencia de aficionados en el KC Current Stadium y que tampoco se permitirían transmisiones televisivas ni grabaciones del encuentro.
Incluso se manejó la información de que la decisión habría sido tomada por la selección argelina, que buscaba mantener bajo reserva detalles futbolísticos antes de su debut frente a Argentina en la Copa del Mundo, programado para el próximo martes.
La intención del combinado africano era evitar cualquier exposición innecesaria sobre su funcionamiento táctico, alineaciones o nivel de rendimiento antes de enfrentar a una de las selecciones favoritas del certamen mundialista.
Sin embargo, al momento del partido, las restricciones no fueron tan estrictas como se había anticipado. En una de las graderías del estadio se pudo observar a un grupo de hinchas argelinos alentando con banderas y camisetas de su selección.
Además, el compromiso pudo seguirse mediante transmisiones realizadas a través de páginas y canales en YouTube, lo que permitió que aficionados bolivianos y argelinos siguieran las incidencias del encuentro desde distintos países.
Dentro de la cancha, Argelia mostró superioridad futbolística y terminó imponiéndose con claridad por 4-0 frente a una selección boliviana que volvió a dejar dudas en defensa y mostró poca efectividad en ataque.
El partido terminó dejando en evidencia que, pese al supuesto hermetismo previo, el amistoso sí tuvo presencia de público y circulación de imágenes, algo que finalmente permitió conocer detalles del rendimiento de ambas selecciones antes de sus próximos desafíos.
