El Bayern Múnich consiguió una trabajada victoria por 2-3 en su visita al Augsburgo, en un partido que parecía resuelto tras ir ganando 0-3, pero que terminó con incertidumbre por la reacción del conjunto local.
El equipo de Vincent Kompany arrancó con mucha intensidad y pudo abrir el marcador apenas a los 20 segundos, cuando Luis Díaz desperdició una ocasión increíble a puerta vacía. Poco después, Michael Olise también falló en una acción clara frente al arquero Finn Dahmen.
El gol llegó finalmente a los 28 minutos gracias a Serge Gnabry, que culminó una jugada colectiva con la firma del nuevo estilo bávaro: salida larga de Upamecano, combinación rápida en el medio y definición tras asistencia de Harry Kane. Antes del descanso, Díaz se redimió del error inicial y anotó el 0-2 tras un centro de Laimer, en una acción iniciada por Olise.
En la segunda mitad, el propio Olise amplió la ventaja (0-3) a los 48 minutos tras pase de Kane y parecía que el duelo quedaba liquidado. Sin embargo, el Bayern no aprovechó sus múltiples ocasiones para sentenciar y el Augsburgo reaccionó. Jakic recortó distancias en el 53 y, tras un error de Kimmich en la salida, Kömur puso el 2-3 en el 76, desatando la ilusión en el estadio.
El cuadro muniqués pudo marcar el cuarto, pero Olise y Luis Díaz fallaron de nuevo frente a Dahmen. En el tramo final, el Augsburgo terminó con diez jugadores por la lesión de Fellhauer, aunque ya había hecho los cinco cambios, y pese a su empuje no logró la igualdad.
El Bayern sumó así tres puntos valiosos fuera de casa, pero se marchó con la sensación de haber sufrido más de lo necesario por su falta de eficacia frente al arco rival.
