La selección boliviana Sub-17 puso fin a su participación en el Sudamericano con una dolorosa derrota ante Venezuela, resultado que terminó por sepultar sus aspiraciones de clasificar a la Copa del Mundo de la categoría. La Verde luchó hasta el final, pero no logró concretar el objetivo.
El equipo dirigido por Bernardo Aguirre disputó un total de seis encuentros a lo largo del certamen, repartidos entre la fase de grupos y los playoffs. En la primera etapa jugó cuatro partidos, mientras que en la fase decisiva afrontó dos compromisos clave.
El debut fue adverso, con una dura caída ante Brasil por 5-0. Sin embargo, el equipo mostró capacidad de reacción en los siguientes encuentros, empatando 2-2 frente a Venezuela y logrando un triunfo importante ante Perú por 2-0.
En el cierre de la fase de grupos, Bolivia igualó 1-1 ante Argentina, resultado que le permitió finalizar en el tercer lugar de su serie y acceder a los playoffs, manteniendo viva la ilusión mundialista.
Ya en la instancia decisiva, la Verde no pudo sostener su rendimiento y cayó ante Chile por 4-0 en un partido determinante. Posteriormente, en el duelo por el último cupo al Mundial, volvió a tropezar, esta vez frente a Venezuela por 1-0.
El balance general de la selección boliviana deja un registro de tres derrotas, dos empates y una victoria, números que evidencian una campaña irregular, marcada por altibajos en el rendimiento colectivo.
En el apartado ofensivo, Bolivia anotó cinco goles en todo el torneo, destacando la actuación de Nabil Nacif, autor de cuatro tantos y máximo goleador del campeonato hasta ese momento. Su aporte fue determinante para mantener al equipo en competencia.
En contrapartida, la defensa sufrió en varios pasajes del torneo, recibiendo 13 goles, un aspecto que terminó siendo decisivo en la eliminación. Más allá del resultado final, la participación deja señales positivas en una generación que ilusiona a futuro.