Gualberto Villarroel San José de Oruro logró el título de la Copa Simón Bolívar 2023 el 10 de diciembre y por ende ascendió a la División Profesional del fútbol boliviano. Lo hizo con Eduardo Villegas como director técnico, un profesional exitoso que suma otra estrella a su palmarés. El cochabambino es el técnico más ganador de Bolivia, pues ya suma siete títulos: seis en el profesionalismo y uno en la Copa Simón Bolívar. Fue campeón con Universitario de Sucre (Torneo Apertura 2008), Wilstermann (Apertura 2010), The Strongest (Apertura 2011, Clausura 2012 y Apertura 2012), San José (Clausura 2018) y GV San José (Copa Simón Bolívar 2023). Tiene 59 años (29-03-1964) y en su etapa de jugador también logró título con The Strongest (1986 y 1989), Bolívar (1994) y San José (1995). ¿Cuál es tu sentir después de ganar la Copa Simón Bolívar con GV San José y lograr el ascenso a la División Profesional? Muy contento, nos da una enorme alegría, satisfacción, tranquilidad del deber cumplido por lo que se hizo, por lo que se sufre un poco en el fútbol que siempre tiene aspectos adversos, no vamos a decir negativos, pero cosas que nos incomodan a veces, que nos provocan algunas broncas y cosas así. Después todo bien, por haber logrado el objetivo, hay un componente de mayor satisfacción y tranquilidad para todo lo que se ha vivido y para todo lo que venga. Se festejó bastante en Oruro el retorno a la División Profesional… La realidad es que hemos cumplido y creo que estamos disfrutando eso y estamos disfrutando tanto que probablemente nos estamos descuidando un poco de lo que viene en adelante, porque la dinámica del fútbol es esa, que hay que pensar en lo que viene, esto ya es pasado y habrá alegrías, muchos comentarios, pero hay que pensar en lo que viene. Más allá de ser campeones, ¿faltó algo en el equipo? Sí, siempre que termina un torneo existe la posibilidad del análisis y en ese aspecto he visto que nos faltaron varias cosas, como por ejemplo, un marcador central más, porque cuando no los teníamos a uno de nuestros marcadores centrales nos ha faltado gente, probablemente algún volante de contención también, un volante ofensivo y un centro delantero más, ese tipo de detalles. En algún momento estuvo suspendido un marcador central y la alternativa estaba lesionada y hemos tenido que improvisar con un lateral. Son detalles que a veces no se los prevé, pero se dan y es mejor siempre tener a no tener, en ese aspecto debemos cuidar todos los detalles para no tener esas dificultades. ¿Te pasó antes, que te faltó elemento? De hecho, ya hemos aprendido, porque una de las primeras veces que estábamos dirigiendo tuvimos esa dificultad en portería, porque teníamos solo dos arqueros y el tercero era un chico que no había jugado nada. Cuando llegamos la club el arquero titular estaba expulsado y el otro estaba lesionado, tuvo que jugar el tercero y fue algo malo. Desde esa vez decidimos tener siempre cuatro arqueros y hasta cinco, pero que tengan por lo menos los tres primeros un buen nivel. A propósito de arqueros, ¿qué hablaste con Roberto Rivas luego de la falla que tuvo en los descuentos ante San Antonio y que significó ir a los penales? Rivas fue perfecto en el primer partido con San Antonio en Entre Ríos jugó muy bien, por eso le devolvimos la tranquilidad, estaba haciendo también un partido perfecto en Oruro y lástima que tuvo ese contratiempo, esa pequeña descoordinación probablemente en el momento de flexionar las rodillas al sujetar el balón, pero es probable también que haya resbalado un poco y eso haya provocado el gol. Se sintió muy mal, pero lo único que hicimos fue apoyarlo, sabemos de su capacidad, sabemos de su fortaleza, de su experiencia, tanto a él como del resto de los jugadores. ¿Qué les pediste a los jugadores antes los penales? Yo les pedí que no expresen ni un mínimo de inseguridad y ese mensaje llegó a los jugadores y por eso en el momento de la ejecución de los penales estuvieron sólidos, serios, firmes, lo que hay que tener siempre cuando se va a patear penales, ese fue el mensaje y la verdad que me gustó como se comportaron en ese momento los futbolistas. ¿Qué sientes cuando al referirse a tu persona dicen ‘el técnico más ganador de Bolivia’” Me siento bendecido, me siento halagado y agradecido con la gente que lo reconoce, porque a veces se olvidan y como que te hacen a un lado, he sentido eso, me ha pasado eso, lo admito, es una realidad, pero tengo mucho equilibrio para ambas circunstancias, porque en el fútbol se viven las dos circunstancias, se que ganas todo y te elogian mucho y a ves no ganas y te destrozan, si vale el término. ¿Cómo manejas esas situaciones? Yo mantengo siempre un equilibrio en ambas cosas, no me las creo todas y soy sólido en ese sentido, muy estable, me fortalezco también con los agradecimientos, con las felicitaciones cuando son verdaderas y cuando son muy sinceras. También en algún caso cuando te hacen un análisis de tu fútbol, de cómo lo planteas, realmente cuando hay un análisis así también es bueno, porque no solo es ganar, también es la forma, qué hiciste, cómo te preparaste, qué cosas hiciste distintas para que se pueda dar esa situación. No es nomás hacer fútbol, es hacer cosas diferentes que eso queda un poco para nosotros y esas cosas diferentes las podemos seguir capitalizando para un mejor rendimiento. ¿Qué equipo te gustaría dirigir? Me encantaría volver a dirigir The Strongtes, porque han ganado después de mucho tiempo un título y hubo otro hace algunos años, pero eso después del tricampeonato que logramos nosotros y no me llamaron más, entonces ahí es cuando digo que te reconocen… ¿Algún otro equipo más? Me gustaría Oriente también, pero no me estoy ofreciendo, ojo, no me gustaría que se piense así, me gustaría dirigir Oriente porque es un club grande y lindo. Cuando ganamos una Copa, creo que fue la Cine Center en esa época, allá por el año 2014, vi todo el efecto que se puede crear cuando ganas algo con un club grande como Oriente, he sentido lo mismo con The Strongest, algo muy similar. Me gustaría volver a dirigir en Sucre donde lo he pasado muy bien y me he dado el gusto de volver a Oruro, si bien no al San José legendario, pero sí a un equipo que queríamos que le devuelva a Oruro el fútbol profesional y bueno también desearía ir a Wilstermann, estoy hablando normalmente de los equipos en los que nos ha ido bien. ¿Qué aspiraciones más tienes como tarea pendiente? La parte más importante está basada en dos situaciones. Me gustaría dirigir fuera del país para mostrar la capacidad de los entrenadores bolivianos y la otra es la volver a la selección, pero en condiciones verdaderas, no en las condiciones que nos dieron aquella vez que no fueron las adecuadas, no fueron las ideales para nosotros, lamentablemente todo el mundo sabe lo que sucedió, no quiero quejarme de eso, pero sí creo que siempre uno debe tener una oportunidad cierta y verdadera en la selección, quisiera tenerla otra vez pero el tiempo lo dirá, los resultados lo dirán. Fuiste técnico oficial de la selección en 2019 y antes la habías dirigido de forma interina… Nosotros llegamos a la selección por mérito y si se diera otra vez también me gustaría que sea por mérito, no porque tenga un componente o una relación de amistad con alguien que tenga esa decisión, sino que sea por un consenso como fue la última vez que estuvimos en la selección, porque antes estuvimos dos veces de manera interina y eso es lo que no queremos que vuelva a suceder.
