En ese escenario, el titular de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, Francisco Egas, fue prudente al analizar la posibilidad y destacó las exigencias actuales del torneo: “Hoy la Copa América ha crecido muchísimo y las demandas de infraestructura y de logística son muy grandes, así que nosotros siempre abiertos a algo así, pero por ahora tenemos que decir que el país tendría que trabajar muchísimo para poder albergar un torneo de esos”.
El dirigente también comparó la actualidad con la última vez que Ecuador fue sede del certamen: “Hay que ser conscientes de que hoy la Copa América no es lo que era hace 30 y pico de años cuando la organizamos por última vez”.
Por su parte, el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, no descartó la opción y reconoció el interés existente: “Es un tema que se está debatiendo y que lo tendrá que decidir el Consejo. Realmente hay mucho interés en que Ecuador sea sede, es una opción muy interesante y vamos a tomar la mejor decisión para el fútbol”.
Aunque la organización para 2028 está prácticamente fuera de discusión, el enfoque está en evaluar si Ecuador podrá cumplir con los requisitos necesarios para postularse como sede en 2032.
Antes del congreso, Egas, junto al viceministro del Deporte ecuatoriano Roberto Ibáñez, mantuvo un encuentro con Gianni Infantino y Alejandro Domínguez en el Palacio de Carondelet, donde también participaron en una reunión con el presidente, Daniel Noboa.
