Blooming encontró en la Copa Sudamericana algo más que competencia internacional: halló un alivio económico. El empate 1-1 frente a Club Atlético River Plate en el estadio Ramón “Tahuichi” Aguilera no solo tuvo repercusión deportiva, sino que también significó una inyección vital para las arcas del club cruceño.
La recaudación generada por ese compromiso fue catalogada como histórica por la dirigencia celeste, que confirmó que el ingreso permitió ponerse al día en obligaciones económicas y encarar con mayor tranquilidad los desafíos inmediatos. El respaldo de la hinchada fue determinante en este impulso financiero.
Desde la interna del club se informó que, gracias a estos recursos, se logró cancelar dos sueldos al plantel, una señal clara de estabilidad en medio de un contexto que suele ser complejo para las instituciones del fútbol boliviano.
Además, Blooming pudo encarar su logística internacional sin sobresaltos. El equipo viajó a Brasil con todas sus obligaciones cubiertas, demostrando una planificación ordenada en lo deportivo y administrativo.
La dirigencia también destacó que el reciente desplazamiento a Oruro, donde el equipo igualó 2-2 frente a Real Oruro, se realizó mediante un vuelo chárter financiado con los mismos ingresos generados ante el conjunto argentino.
En esa línea, el club aseguró que tanto el viaje a Brasil como el posterior traslado a Venezuela, donde enfrentará a Carabobo, están completamente cubiertos, lo que garantiza condiciones óptimas para competir en el plano internacional.
Blooming inició su participación en la Sudamericana con un empate ante River en Santa Cruz. Ahora, el foco está puesto en el siguiente desafío. La academia visitará a Red Bull Bragantino este jueves desde las 20:30, con la misión de sumar puntos fuera de casa y fortalecer sus aspiraciones de avanzar a la siguiente fase del torneo continental.
