La selección boliviana Sub-17 se juega este sábado su última carta para clasificar al Mundial de la categoría, en un duelo decisivo frente a Venezuela que definirá el séptimo puesto del Sudamericano.
El encuentro se disputará desde las 16:00 (hora boliviana) en el estadio Ameliano de Villeta, Paraguay, escenario habitual del torneo juvenil que otorga siete plazas a la Copa del Mundo.
Para la Verde, no hay margen de error: solo una victoria le permitirá mantenerse con vida y alcanzar el ansiado cupo mundialista en un certamen que ha sido exigente desde el inicio.
El equipo nacional tuvo una participación irregular en la fase previa, alternando buenos pasajes de fútbol con momentos de desconcentración que terminaron costando puntos clave en la tabla.
Bolivia inició su camino con una dura derrota ante Brasil, luego empató frente a Venezuela, venció a Perú, igualó con Argentina y cerró su participación en grupos con una caída ante Chile, resultados que lo llevaron a disputar esta instancia decisiva.
Enfrente estará una selección venezolana golpeada tras su reciente derrota ante Uruguay, pero que a lo largo del torneo ha mostrado una propuesta ofensiva interesante, aunque sin la contundencia necesaria para traducir su juego en resultados.
La Vinotinto también ha sufrido en defensa, especialmente en jugadas a balón detenido, una falencia que podría ser determinante en un partido de alta tensión como el que se avecina.
Por su parte, Bolivia llega con la necesidad de reponerse anímicamente tras la goleada sufrida ante Chile, pero con la convicción de que puede competir cuando logra cohesión entre sus líneas y orden táctico.
En ese contexto, destaca la figura de Nabil Nacif, capitán y referente ofensivo del equipo, quien además es el máximo goleador del torneo con cuatro tantos y la principal carta de gol para el combinado nacional.
El duelo promete ser intenso y equilibrado, con dos selecciones que saben que no hay mañana: el ganador celebrará la clasificación al Mundial, mientras que el perdedor quedará al margen, cerrando su participación con sabor amargo.