El estadio Tahuichi Aguilera de Santa Cruz se convertirá este miércoles (20.30) en casa de Bolívar para intentar abrochar su clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores de América. El argentino Independiente Rivadavia es el rival de turno.
La Conmebol determinó el cambio de escenario debido al clima de tensión social que tiene a La Paz y El Alto como las más afectadas.
Tendrá apoyo de su hinchada en Santa Cruz. Hasta el final de la tarde del martes se vendieron unas 8.000 entradas. Por la noche hubo un banderazo en la puerta del hotel de concentración.
Una victoria es suficiente para sacar el boleto a la siguiente instancia, que además significa una inyección económica de 1.250.000 dólares.
Pero también hay otras combinaciones de resultados que pueden derivar en la clasificación. Ello depende de lo que pase en simultáneo en Río de Janeiro entre Fluminense y La Guaira de Venezuela. La Academia, en todo caso, ya está en el play off de la Copa Sudamericana.
El plantel está en Santa Cruz desde el domingo, tuvo dos entrenamientos en la intimidad de su Academia de formación para quedar lista.
Debutará en la dirección técnica el colombiano Alejandro Restrepo, quien tuvo solamente cinco sesiones de trabajo antes del cotejo. Recibió la buena noticia de que cuenta con toda la plantilla a disposición para armar la alineación.
El rival llega con la tranquilidad de haber conseguido la clasificación con antelación. Tiene 13 puntos y no le caería mal sumar algo más en su deseo de ser el mejor de la fase de grupos.
Viajó el martes a Santa Cruz, donde espera la incorporación de su delantero colombiano Sebastián Villa, quien había sido desafectado del plantel ante una posible convocatoria de su selección para el Mundial.
Finalmente, no se dio esa figura y medios de Mendoza informaron que se pondrá a disposición del técnico Alfredo Berti.
La Conmebol designó como árbitro al ecuatoriano Guillermo Guerrero, quien será asistido por sus compatriotas Cristian Lezcano y David Vacacela.
