Blooming volvió al triunfo en el torneo local tras imponerse por 2-1 a Nacional Potosí en el estadio Tahuichi Aguilera, en un partido que dejó sensaciones positivas para la Academia cruceña, tanto por el resultado como por el rendimiento colectivo mostrado en un terreno complicado por la lluvia.
Uno de los protagonistas de la noche fue Roberto Hinojosa, quien dio la asistencia del primer gol y marcó el segundo tanto del equipo celeste y fue determinante en el desarrollo del compromiso. Tras el encuentro, el atacante destacó el crecimiento que viene teniendo dentro del plantel y la importancia del trabajo grupal.
“Creo que hemos venido trabajando bien. Me he ido conociendo más con el grupo y a medida que pasan los entrenamientos y los partidos, eso se refleja dentro del campo”, señaló Hinojosa, quien también remarcó su satisfacción por los goles convertidos en partidos consecutivos.
El colombiano explicó que su rendimiento responde a un proceso de adaptación y al respaldo del cuerpo técnico. “Son cosas que he venido trabajando. Los profes me han dicho que me anime más frente al arco y gracias a Dios se ha dado”, afirmó.
Sobre la jugada polémica en la que fue expulsado momentáneamente por doble amarilla, el delantero sostuvo que en todo momento tuvo claro que no había cometido infracción. “Me sorprendí porque no era una jugada de peligro. Intento disputar el balón, pero se ve claramente que no lo toco. Sabía que dejar al equipo con diez era una responsabilidad grande”, explicó.
La revisión del VAR permitió corregir la decisión arbitral y Hinojosa pudo continuar en el campo, algo que también influyó en el ánimo del equipo. “Cuando el árbitro fue a revisar y vio que no había falta, traté de motivar al grupo para que siga concentrado”, agregó.
En cuanto al desarrollo del partido, el atacante reconoció que el segundo tiempo fue más friccionado y con constantes interrupciones, lo que dificultó el juego fluido. Sin embargo, destacó la capacidad del equipo para adaptarse a distintos escenarios.
“Hay que acostumbrarnos al arbitraje. A veces puede condicionarte, pero estamos preparados para eso. Cuando tuvimos que atacar lo hicimos bien y cuando tocó defender, lo hicimos a muerte”, concluyó.
Con este resultado, Blooming deja atrás el traspié internacional y reafirma su buen momento en el ámbito local, apoyado en un funcionamiento colectivo sólido y en individualidades que comienzan a marcar diferencia.