Carmelo Algarañaz tiene contrato hasta el 30 de junio con The Strongest y si hasta esa fecha no tiene resuelto su futuro futbolístico, debe ponerse de nuevo a disposición del Kalamata de Grecia, con el que firmó vínculo hasta mitad de 2027.
Llegó al club cedido a préstamo, por el momento de tensión social que vive el país le hacen pensar en otras posibilidades. Si bien junio comenzó recién, dijo que el club no le comunicó todavía si tiene interés en ampliar la cesión.
“Si bien mi persona tiene contrato de préstamo hasta fin de mes, la dirigencia no se ha comunicado conmigo. Me hace pensar que tengo que tomar otras decisiones”, señaló Algarañaz.
Contó que Kalamata ascendió a primera división del fútbol griego y califica ello como un buen desafío, aunque el cuerpo técnico allí debe definir si ingresa en sus planes.
No descarta por completo al Tigre, pero el club debe dar el primer paso en una nueva negociación.
“Hay posibilidad de quedarse siempre y cuando quieran contar con mi persona, estaré donde me abran las puertas y donde quieran y sientan que puedo ser aporte”.
Los conflictos sociales y la realidad del Tigre que no es de las mejores en el aspecto económico pueden influir en sus decisiones.
“Me he topado con una realidad bastante dura. El país está muy golpeado y en La Paz se sienten más los conflictos”, sostuvo.
Luego añadió: “Si me pones a elegir entre la situación del año pasado a la actual, hoy tengo minutos, estoy jugando, capaz eso me ayuda en la confianza y me quiero quedar”.
A pesar de su inactividad en Grecia era habitual en las convocatorias de la Selección nacional, pero en el último tiempo dejó de estar en las nóminas de Óscar Villegas.