La violencia se ha desbordado en Río de Janeiro, sede de la gran final de la Copa Libertadores entre Fluminense y Boca Juniors.
La tensión aumentó cuando los torcedores del conjunto brasileño emboscaron a un grupo de simpatizantes Xeneizes en las famosas playas de Copacabana.
Desde entonces, el caos ha escalado en gran magnitud a tal punto que empezaron a surgir los rumores de que la definición en el Maracaná podría jugarse a puertas cerradas o incluso suspenderse.
¿Hay posibilidades de que esto realmente suceda?
Fuentes cercanas a la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) le confirmaron a la cadena ESPN que no hay chances de que el partido se suspenda o se juegue sin público pese a los disturbios.
En ese sentido, las autoridades del máximo ente del fútbol sudamericano, emitieron un comunicado llamando a la entre ambos equipos.
Además, ya comunicaron internamente que suspender o postergar la final no es una opción, así como tampoco que se dispute sin público en la gradas del Maracaná.
Incluso, Mauricio Serna, miembro del Consejo de Fútbol de Boca Juniors, aseguró que “Hay rumores, veo muy difícil que eso pase. No es fácil, a dos días de jugarse la gran final, postergarla. Hay que esperar que va sucediendo en las próximas horas”.
